Las maniobras para tratar de evitar que Cristina Kirchner sea afectada por el escándalo de violencia de género y promiscuidad que envuelve a Alberto Fernández pueden adquirir ribetes cómicos. En el marco del litigio por los aspectos atractivos que parte de la dirigencia peronista comienza a encontrarle a la vicepresidenta Victoria Villarruel, Cristina replicó un tuit en el que la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, recuerda tres notas sobre la designación de Fernández como presidente del Partido Justicialista, en la segunda mitad de 2020.
La primera, de Clarín, se refiere al “operativo clamor” para encumbrar a Fernández, expresado en un mensaje del Consejo Nacional del partido, por entonces encabezado por José Luis Gioja. El ofrecimiento surgía tras una reunión de la que habían participado gobernadores, ministros, intendentes y dirigentes sindicales.
La segunda, también de Clarín, es una columna de opinión que habla sobre la supuesta intención del peronismo de despegar de las lógicas cristinistas.
La tercera, de Tiempo Argentino, reproduce un reportaje en el que la diputada nacional Cristina Álvarez Rodríguez expresa su beneplácito por la posibilidad de que “Alberto sea el presidente del partido”.
Mendoza ilustró la remembranza con una foto del presidente del bloque de senadores nacionales de Unión por la Patria, José Mayans, quien plantea el interrogante: “¿A los que pusieron a Alberto como presidente del partido también los mandamos al psiquiátrico?”. El legislador, kirchnerista paladar negro, respondió de este modo un tuit de Cristina que propone “pericias psiquiátricas” a quienes consideran que Villarruel es peronista.
Los coqueteos de peronistas con Villarruel habían tenido una estribación jocosa en el Senado. En el debate donde se aprobó la reforma de la fórmula jubilatoria, Mayans aludió al apodo “Jamoncito” que la vicepresidenta le asignó a Javier Milei y ésta le respondió con mucha ternura, haciéndose la alarmada, chocha de la vida. “Tendríamos que profundizar la amistad”, concluyó Mayans. Alberto y Tamara Pettinato hacen escuela: faltaba que Mayans le pidiera que le dijera “cosas lindas”.
Ya que Mendoza deba recurrir al detestado Clarín para documentar que Cristina no fue la única responsable por la designación de Alberto como titular del PJ ameritaría alguna reflexión. Al menos en este caso, para los kirchneristas no miente.
Más interesante es advertir que entre los que avalaban la consagración del ahora defenestrado Fernández estuvieron caracterizados ultracristinistas como el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el por entonces ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro, quienes habrían elegido para ejercer su autonomía de criterio nada menos que la designación del presidente del partido. Un año más tarde, De Pedro encabezaría la renuncia en masa de miembros del gabinete nacional kirchnerista tras la derrota oficialista en las primarias, no se sabe si también por decisión propia u obedeciendo directivas de Cristina que tenían el mismo objetivo de las operaciones de ahora: abjurar de sus responsabilidades políticas y cargárselas al prójimo más a mano.
El alto valor documental atribuido a Clarín para describir el proceso que colocó a Fernández al frente del PJ contrasta con la falta de credibilidad atribuida a otra noticia del medio sobre una supuesta advertencia que Cristina le habría hecho: “Tenés que dejar de joder minas que traés acá”. Cristina retuiteó un post con la opinión al respecto de la diputada Juliana Di Tulio: “Clarín no para de operar. Cristina no habla de la vida privada con ningún dirigente. Solo habla de política”.
Quizás le hubiera convenido a Cristina indagar sobre las aficiones personales de Alberto antes de designarlo candidato a Presidente, no del PJ, sino de la Nación. Capaz que le evitaba al país algún escarnio.
Los intentos por despegar a Cristina de Alberto naufragan en la inverosimilitud: nadie puede creer que le asignara tamaña responsabilidad sin saber quién era. Y para meter al inefable personaje en la Casa Rosada, la lideresa infalible no requirió de trámites como esas reuniones del Consejo del PJ que legitiman decisiones ya tomadas.
Alberto Presidente es culpa de Ella. Sobre eso, ningún cristinista tuitea.