viernes 14 de agosto de 2026
Análisis

A propósito de Ulises

Por Víctor Ignacio Villarroel

La Odisea, ese relato de Homero sobre el trágico regreso de Ulises a su reino de Ítaca luego de la guerra de Troya, narra las sucesivas acechanzas que de un modo ininterrumpido procuran apartarlo de su propósito. Es así que, en intensos tramos de su epopeya, tenemos a nuestro héroe junto a sus hombres luchando contra los elementos que los Dioses desatan en su contra, navegando en lo que ahora concebiríamos como precarias embarcaciones incapaces de salir airosas ante tamaños desafíos. Así vence tempestades, naufragios, hechizos y tentaciones valiéndose de su astucia, inteligencia y perseverancia. Su único norte es el regreso a la patria: el hogar donde sus raíces, su fiel Penélope y Telémaco le devuelven el sentido a su existencia.

Un par de esas amenazas marítimas están dadas por unos peligros míticos inevitables ante los cuales Ulises debe buscar el mal menor: Caribdis y Escila. Cada uno representa un sacrificio cuyas consecuencias gravísimas tan solo difieren en la envergadura de su trágico resultado. El primero es un remolino que revuelve las aguas y engulle embarcaciones enteras; en cambio el segundo, es un monstruo con varias cabezas que se conforma con devorar tan solo unos cuantos hombres, permitiendo a las embarcaciones y demás tripulantes continuar su viaje.

Por cierto, ante la falta de alternativas en ese universo binario debe optar por el que al menos le permita continuar con la ilusión de su añorado retorno y así, haciendo un cálculo de las posibles consecuencias se inclina, obviamente, por enfrentar al segundo.

Desesperados, los marinos se esfuerzan por salir del ominoso estrecho, mientras miran horrorizados que en su barco comienzan a sobrar espacios y remos; son conscientes, de que no todos arribarán a las asoleadas playas de Ítaca.

Escila y Caribdis como dilema económico

Ulises navega entre Escila y Caribdis: no puede eliminar ambos peligros y debe escoger cómo atravesar el estrecho.

Ahora bien, una sociedad no es un barco cuya carga pueda arrojarse al mar sin consecuencias. Se supone que el sector que se sacrifica también forma parte del conjunto que se pretende salvar.

Sin embargo, una economía bajo ciertas concepciones clásicas se considera un universo binario navegando entre restricciones: se enfrenta con recursos limitados, desequilibrios fiscales, inflación, desempleo o restricciones externas y puede encontrarse ante decisiones en las que mejorar una variable implica generar costos sobre otra.

Es así de terminante: o se salva la estabilidad macroeconómica o se protege el empleo; o se reduce el gasto público o se mantienen determinadas prestaciones sociales; o se controla la inflación o se sostiene el nivel de actividad.

En ese esquema, determinados sectores de la sociedad pueden terminar siendo considerados el “costo necesario” para alcanzar un objetivo presentado como superior: salvar el conjunto.

Eso de atarse al palo mayor es una prueba más de la rigidez y concepción ética de tales convicciones.

¿Cuáles son los Dioses que deciden los destinos de cada quién? Allá Poseidón y Zeus, acá el Mercado.

Es también allá donde quedó la dimensión presente de la humanidad; destinataria (¿?), al fin y al cabo, de todas las decisiones.

“Laissez faire” a full, aunque Adam Smith admitía ciertas intervenciones del Estado, hoy fuertemente rechazadas en estas playas. De Keynes, mejor ni hablemos.

¿El plazo para ver brotar el prado? Quien lo sabe…el que demande la libre interacción entre individuos y mercado, hasta encontrar espontáneamente el equilibrio en materia de producción, precios, inversión y comercio. En definitiva, nada planificado. Algún enviado del futuro, si fuera posible, nos diría el resultado.

“En el largo plazo, todos estaremos muertos”. ¿Quién lo dijo? Me animo a responderlo: el mismo Keynes.

Solo para que lo tengamos en cuenta, porque, al fin y al cabo, el único que sobrevivió fue Ulises.

De todos modos, y no hay que negarlo, por algo la gente decidió subirse a los barcos y lanzarse al mar.

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