Discrepancias. La sesión de ayer en Diputados dejó en evidencia las fisuras opositoras.
La oposición política catamarqueña confirmó a partir de distintos hechos ocurridos en los últimos días que está atravesada por divisiones internas y desprovista de una estrategia común que le permita erigirse como una alternativa real de poder frente al oficialismo provincial. Los episodios registrados en el ámbito legislativo, particularmente en la cámara baja -el espacio donde las fuerzas opositoras han logrado alcanzar algún grado de representatividad- confirman un patrón que excede la coyuntura y que revela, en el fondo, una innegable debilidad.
La oposición catamarqueña no logra convertirse en una alternativa de poder porque no ha resuelto, puertas adentro, qué tipo de oposición quiere ser. La oposición catamarqueña no logra convertirse en una alternativa de poder porque no ha resuelto, puertas adentro, qué tipo de oposición quiere ser.
Durante la sesión de ayer en la Cámara de Diputados se trató el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo provincial para transformar a la empresa estatal CAMYEN en una Sociedad Anónima Unipersonal. El bloque de La Libertad Avanza votó dividido: ocho legisladores acompañaron la iniciativa oficialista, mientras que dos de sus integrantes, Francisco Monti y Laura Quintero, votaron en contra. Los bloques de Generar, el MID, el PRO y la UCR mantuvieron una postura de rechazo unificada.
Lo que explica, en gran medida, el alineamiento de la mayoría libertaria con el oficialismo es un interés concreto. El proyecto fue modificado en el recinto para incorporar la creación de una Comisión Fiscalizadora destinada al control interno de la empresa, integrada por dos síndicos titulares y dos suplentes. Uno de esos titulares, junto a su suplente, será designado directamente por el Poder Ejecutivo Provincial; el otro titular y su suplente podrán ser designados por el Ejecutivo a propuesta de la primera minoría legislativa, es decir, del propio bloque de La Libertad Avanza. El acompañamiento del proyecto a cambio de un cargo seguro.
El cuadro se completa con un antecedente reciente que también expuso las tensiones internas del arco opositor. La semana pasada, Monti y la diputada del PRO Natalia Saseta protagonizaron una disputa pública en torno al proyecto de movilidad sustentable presentado por la legisladora macrista. Las diferencias de criterio derivaron en un cruce álgido entre dos referentes de la oposición. La discusión terminó ratificando la imposibilidad de las fuerzas no oficialistas de articular consensos mínimos, incluso en cuestiones que no comprometen directamente al gobierno provincial.
La disputa por futuras candidaturas para el año que viene auguran nuevas controversias, algunas de las cuales ya se manifiestan ahora: Diego Figueroa anunció su intención de postularse para la intendencia capitalina, un cargo al que también aspira y por el que viene trabajando desde hace tiempo, Tiago Puente.
Estos episodios configuran, en su conjunto, un diagnóstico que pone en evidencia que la oposición catamarqueña no logra convertirse en una alternativa de poder porque no ha resuelto, puertas adentro, qué tipo de oposición quiere ser. La dispersión de sus bloques, la heterogeneidad de sus intereses y la ausencia de una agenda compartida configuran una debilidad estructural que el oficialismo capitaliza sistemáticamente sin demasiado esfuerzo. Además, por supuesto, en algunos casos, de sus diferencias de criterio respecto de la política nacional.
En ese escenario, la única figura que parece sostener una estrategia política propia, aunque cuestionada y no exenta de polémica, es Javier Galán, del MID. Su distancia con el resto del arco opositor es cada vez más evidente y esa misma distancia termina siendo, paradójicamente, la prueba más clara de que el resto de la oposición no logra disputarle al oficialismo un rol que la propia lógica institucional le reclama.
La oposición exhibe en la Cámara de Diputados un mosaico de bloques que negocian por separado, que se enfrentan entre sí por proyectos modestos y que, como ocurrió ayer, terminan acompañando al oficialismo a cambio de espacios menores de gestión.