Tratamiento denegado por OSEP para un hijo
Tratamiento denegado por OSEP para un hijo
Señor Director:
Después de 20 años ininterrumpidos de trabajar en esta bendita provincia, en otros tiempos llamada Catamarca, en el ejercicio de la Podología Básica y de Alto Riesgo (por la que me formé y preparé más de 15 años de vida en España con Master, Doctorado y Postgrado y más de 35.320 horas de formación continua y 7 especialidades relacionadas con el pie), llego a este momento de mi vida profesional y personal en el que sobro en esta sociedad amnésica de los valores que representan al ser catamarqueño. Digo esto con profundo pesar por abandonar el magisterio de mi vida, la Podología. He visto pasar generaciones políticas con un severo grado de miopía humana e intelectual; pero cuando esta miopía llega a la salud pública estamos frente a un grave problema de larga data. Poseo un hijo con discapacidad diagnosticado en Buenos Aires por uno de los tres eximios neurólogos infantiles de la República Argentina.
Mi hijo padece “Retardo Mental Moderado” C.I.: 52 (CFT - Valores normales de 85 a 115) y sintomatología asociada al trastorno del espectro autista. Para sorpresa de muchos, mi hijo en un primer momento fue tratado en Córdoba por grandes especialistas, como Andrey Kesman e Ignacio Sfaello (hijo), quienes después de varios años infructuosos de tratamientos farmacológicos no lograron mejorar el problema, sino agravarlo producto del diagnóstico equivocado y el tratamiento también. Dicho esto, la tercera opción fue el doctor Máximo Etechepareborda en Buenos Aires, en el Centro LAFUN, y en tres sesiones tuvo claro que el problema de B.S.B. es: retraso mental moderado y que sí tiene un tratamiento de alta eficacia y solamente se ejecuta en este centro de Buenos Aires. La técnica se denomina E.M.T. (Estimulación Magnética Transcraneal), aprobada por ANMAT Argentina, FDA de Estados Unidos y UE (Unión Europea). Presenté toda la documentación requerida a la OSEP en junio de 2019 y después de largas idas y venidas de la gestión anterior y flamante en enero 2020 se me notifica la denegatoria del único tratamiento posible. De paso, pongo en conocimiento del pueblo catamarcano que la última palabra autorizada no es la del director de la Obra Social de OSEP, sino la del Ejecutivo provincial (llámase Gobernador de la Provincia de Catamarca).
Como profesional de la salud agotaré la última vía que me queda, la decisión del Gobernador; y al respecto sea cual sea el resultado recurriré a la Justicia provincial para presentar un amparo que aclare todo lo vertido casi después de un año para llegar al final de denegado.
El apartamiento de mi profesión en el consultorio me permitirá poder disponer del tiempo sobrado para seguir el Expte. paso a paso y si es necesario recurrir a la Corte Suprema de la Nación. Muchos de los culpables de esta situación se verán expuestos públicamente en la Justicia y de paso siguen calentando sillas en lo que debiera ser una “prestadora y allanadora” de problemas de salud, sobre todo en aquellas personas supraconstitucionales, llamados también despectivamente “Discapacitados”, y en general para cualquier ciudadano cuyos derechos son pisoteados diariamente. Lamento con hondo pesar llegar a esta situación que me violenta emocionalmente y no permite que pueda llevar una vida normal en mi familia y menos a nivel profesional. También aprovecho esta carta abierta para poner en conocimiento del funcionario que debería haber terminado en enero de 2020 sus trabajos ortoprotésicos, los cuales tendrán que ser realizados en otro lugar.
Siempre recuerdo a mi gran maestro a quien conocí, traté y disfruté de largas charlas: Dr. René Gerónimo Favaloro en mi época de estudiante en la UBA, Fac. de Medicina de Bs. As., cuando me recordaba que la Medicina sin humanismo no sirve de nada.
Tenía razón, Prof. Dr. René, y yo le agregaría que para lograr salud tarde o temprano el ciudadano tiene que caer en la Justicia, y de paso les comunico una visión muy personal de la que me hago “cargo” que se encuentra en vigencia desde hace varios años a esta parte: “EI Estado gratuito por parte del OSEP”, del “genocidio” de sus afiliados. Si esto no fuera así, me quiere alguien explicar el N° de denuncias y amparos en el Poder Judicial de Catamarca (información hasta ahora clasificada) que debería urgente hacerse pública, por ejemplo de la gestión anterior.
José Antonio Sánchez Bellavia
Podólogo (U.B.A. - M.S.P. N° 0289)
DNI. N° 16.759.049