De acá al 24 de junio, fecha límite para presentar las listas de precandidatos que competirán en las primarias del 13 de agosto, se precipitarán los movimientos en los diferentes sectores para obtener visibilidad y ganar casilleros en las nóminas definitivas que se postularán en octubre. Como las elecciones provinciales se hacen junto con las nacionales, hay bastante para repartir. En el oficialismo ya se lo ha anticipado en este mismo espacio: la gobernadora Lucía Corpacci confeccionará la oferta con mayoría abrumadora de "propia tropa”, para tratar de transitar el último tramo de su segundo mandato menos expuesta a los chantajes parlamentarios de sus socios políticos. Aunque es improbable que aparezcan competidores a la lista completa de Corpacci, sí podrían generarse duelos con la lista de diputados y concejales o las bancas del Senado que se ponen en juego. Las maniobras en el oficialismo deben interpretarse mayormente en tal marco. Habrá mucho amague de lanzamiento para tratar de captar la atención de la Gobernadora y calzar en algún casillero, pero de ahí a la presentación de una propuesta alternativa hay una distancia enorme, difícil de cubrir no solo por factores estrictamente políticos. Sobre todo, hay que conseguir financiamiento.
En la oposición es distinto. Líneas internas del radicalismo y sectores del FCS presentaron el viernes por la noche la alianza "Unidos por una Nueva Catamarca”, con la declaración explícita de que competirán en las PASO con la oferta que proponga el oficialismo radical liderado por el senador nacional Oscar Castillo y el diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral. El acto, convocado por el intendente de Valle Viejo Gustavo Jalile y el ex diputado José "Chichí” Sosa, contó con la presencia –no se sabe aún si también la adhesión- del diputado provincial Carlos Molina y el presidente del PRO, Enrique Cesarini; el diputado provincial Rubén Manzi y la diputada nacional Orieta Vera (Coalición Cívica); el sindicalista bancario Hugo Melo y la diputada nacional Miryam Juárez, que busca de la reelección o entrar en alguna lista provincial (Partido FE); Carmen Verón y Alejandro Galíndez (una línea del Socialismo); Carlos Guzmán (de la línea radical APRA, que orienta su hermano, el ex intendente Ricardo Guzmán); el diputado Miguel Vázquez Sastre (de La Vanguardia, otra facción radical) y la diputada Juana Fernández (de la también radical MORADA).
El objetivo de "Unidos por una Nueva Catamarca” es ganar espacios en la lista del FCS-Cambiemos, compitan o no en las PASO. El puesto más codiciado es el que retiene el ex gobernador Brizuela del Moral, que pretende otro mandato. Podría lograrlo a la cabeza de la oferta opositora, pero ya esta nueva facción reclamará cargos en las listas provinciales para allanarse a respaldarlo. Los armadores y concurrentes al acto del viernes dicen, por ahora, que también son ñatos y quieren oler. Habrá que ver qué suman y que se les cae, porque el oficialismo radical empezará también a operar por su parte para restarles incidencia. El blanco no es tanto Castillo como Brizuela del Moral. El senador nacional tiene poltrona hasta 2021. Es el ex gobernador el más amenazado: su figura mantiene todavía niveles de aceptación significativos, pero su sector viene sufriendo desde hace tiempo una sostenida sangría dirigencial.