Las investigaciones que se siguen a nivel nacional, por supuestas maniobras fraudulentas mediante las cuales el empresario kirchnerista Cristóbal López habría evadido el pago de por lo menos $8.000 millones al fisco, involucran a la provincia de Catamarca y a su Gobierno. Millonarias inversiones en Catamarca de INDALO, el grupo con el que López habría perpetrado la fabulosa evasión fiscal, son objeto de escrutinio judicial, de acuerdo con lo que informó el sitio web periodismoypunto.com.ar. El más destacado de los negocios catamarqueños de López es el que mantiene en Pomán, donde conformó la planta industrial de Aceite de Oliva Indalo, que todavía opera.
El emprendimiento, señala el informe, empezó con las compras de tierras por parte de López en 1987 y la siembra de las primeras plantas de olivos en 1989, bajo el régimen de diferimientos impositivos. Su sede administrativa estuvo, al menos hasta 2012, en Comodoro Rivadavia, y su sede comercial en Diagonal Norte, a metros del Obelisco en la Ciudad de Buenos Aires, donde tiene ahora con una oficina en Avenida Córdoba. Aceite de Oliva Indalo es el producto de un grupo de empresas agropecuarias y una planta industrial. Las agropecuarias son Gispa SA, Olivares del Sol SA, Olivetto SA, Camino a un Nuevo Sol SA, Solares del Tala SA y Cortijo del Sol SA; la planta industrial se llama Promet SA, que es además agente de retención del impuesto a las ganancias. López es el único firmante de todas las cuentas bancarias de estas empresas, en el Banco Nación Comodoro Rivadavia y Sucursal Pomán, HSBC Capital Federal y Banco Santander Rio Comodoro Rivadavia. El holding del empresario K se financió, de acuerdo con el informe, con los diferimientos impositivos, el Banco Nación sucursal Comodoro Rivadavia y maniobras en perjuicio de los empleados como la demora en el pago de sueldos o la retención de aportes previsionales.
La historia de INDALO en Catamarca contiene indicios sugestivos sobre las terminales en la provincia de la lucrativa relación de Cristóbal López con el kirchnerismo. Comparado con otras firmas dedicadas al cultivo y procesamiento del olivo que trabajan en Catamarca, el grupo tuvo trato preferencial del Gobierno local. En mayo de 2012, la aceitera PROMET, de Cristóbal López, ubicada en Pomán, sobre la ruta provincial 46, perdió todo su equipamiento en un incendio. El Gobierno kirchno-peronista había asumido seis meses antes, se desempeñaba como ministro de Producción por entonces el actual director de YMAD Ángel Mercado y todavía operaba en los despachos de la Casa Rosada el extinto Armando "Bombón" Mercado. Poco más de un mes después del devastador siniestro, la aceitera de INDALO reiniciaba sus actividades, gracias a la rauda asistencia económica destrabada por el erario provinciano y la cartera de Producción a cargo de Mercado. No hay registros de celeridad semejante empleada con otros emprendimientos productivos radicados en la provincia en dificultades que no fueran propiedad del afortunado Cristóbal López. La amable asistencia se reiteró cada vez que INDALO tuvo inconvenientes con, por ejemplo, el personal, por demoras en el pago de salarios, suspensiones y despidos.
De confirmarse los hechos que se investigan, las ramificaciones del expediente judicial Cristóbal López podrían tomar rumbos inquietantes para el Gobierno, dados los beneficios y, eventualmente, privilegios otorgados a un grupo empresario incurso en el delito de evasión impositiva. Ya en 2012 llamó la atención la celeridad con que se atendieron los requerimientos del holding, que contrastaba con la morosidad de los trámites en general. A las sospechas sobre maniobras fraudulentas se suman ahora otras, vinculadas al grado de conocimiento que funcionarios locales tenían sobre ellas al momento de favorecer al empresario amigo de los Kirchner.