En las últimas horas, a través de su mánager de medios Jorge Zonzini, difundió un manuscrito en el que pide una entrevista con Fabiana Túñez del Instituto Nacional de la Mujer. La licenciada en grafología Lucía Daluz analizó el texto.
En las últimas horas, a través de su mánager de medios Jorge Zonzini, difundió un manuscrito en el que pide una entrevista con Fabiana Túñez del Instituto Nacional de la Mujer. La licenciada en grafología Lucía Daluz analizó el texto.
“Al ser una adolescente se hace una descripción con algunas reservas”, aclara la presidenta del Centro de Estudios Grafológicos. El cuerpo de la carta manuscrita en imprenta es de ocho renglones. La especialista detectó los siguientes patrones de personalidad de la imputada.
“La carta tiene texto (comportamiento social ) y firma (sello personal, lo real). En el texto la escritura es de molde (máscara) propia de muchos adolescentes que buscan dar buena impresión y claridad a procesos que aún están en construcción”, detalla.
Para la profesional, Nahir tiene “buena autoestima” que se denota porque “la dirección de las líneas es rígida (no se aparta de sus propósitos, tolerancia a las frustraciones y presiones del medio) inflexible”.
“La Firma es su ‘Yo íntimo’. Lo verdadero, la letra es distinta, cursiva. Es distinta a lo que se muestra. La primera inicial del nombre es en ángulo (rechazo a la autoridad, a las imposiciones), desligada (analiza antes de actuar), no pone todo el nombre pero si el apellido porque se siente mejor con su rol social, en lo que representa”, agrega.
Desde su lugar de detención en Gualeguaychú, Nahir Galarza escribió una carta que a su vez difundió su representante, Jorge Zonzini, con un pedido directo al Instituto Nacional de las Mujeres (INAM).
La adolescente solicita que la directora del Instituto, Fabiana Tuñez se preste a tener una entrevista y le pide que se acerque hasta la comisaría para que ella pueda darle su versión de los hechos, a la vez de exigir que se le otorgue la prisión preventiva.
En un primer momento, Nahir confesó que mató a su ex novio, Fernando Pastorizzo, de dos disparos, uno en la espalda y otro en el pecho, tras discutir con el chico.
No obstante, el 16 de este mes la acusada amplió su indagatoria y aseguró que los dos disparos fueron "accidentales" y que en la primera declaración como imputada mintió porque tenía miedo de que culpasen a su padre policía, quien tenía a cargo el arma homicida.