Los bomberos de Alicante, España, fueron a rescatar un supuesto gato que estaba atrapado en el interior de un patio de luces, entre la pared de la bajante y las tuberías, pero se dieron cuenta que en realidad no se trataba de un felino sino de un bebé.
El niño había sido arrojado hacía dos días a las tuberías por la madre, quien ya fue detenida por intento de asesinato.
Era un pequeño, envuelto entre telas y en una bolsa de plástico rota, explica el sargento Antonio Montero y agregó que una vecina que aseguró que un oía a un gatito desde hacía varias horas.
La emoción era de todo el equipo. El bebé lloró y sabíamos que, al menos, iba a vivir, explicó el sargento del Parque Local de Bomberos de Alicante José María Piña Manzano.
A fines de mayo hubo un caso similar en China, donde un bebé fue encontrado en una tubería de agua residual que se encontraba debajo de un inodoro.