Pese a las buenas relaciones con Pyongyang, Teherán pidió que las tensiones se resuelvan de manera pacífica; China también se aleja del régimen de Kim Jong-un
Mientras sube el tono de su amenaza contra Estados Unidos y Seúl, Corea del Norte cada vez se queda más solo. China, uno de sus mayores aliados, pide cada vez con más fuerza cautela en las acciones de Pyongyang, mientras que Irán se sumó hoy con un llamado a la paz.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast, pidió hoy a las partes implicadas en el conflicto de la península de Corea que se abstengan de cualquier acción de provocación que pueda exacerbar la situación.
El régimen de Mahmoud Ahmadinejad mantiene buenas relaciones con Pyongyang, pero, a su vez, encontró en Seúl a uno de los principales clientes de su petróleo. Por eso, ante la creciente tensión entre la nación comunista y la aliada de Estados Unidos en la región optó por llamar al establecimiento de la paz y la estabilidad en el mundo, incluida la península de Corea.
Irán está en contra de cualquier movimiento ilógico que pueda desencadenar un conflicto en esa región, dijo Mehmanparast, quien pidió a todas las partes que demuestren paciencia y traten de resolver el asunto con medidas pacíficas y el diálogo.
En tanto, China, el único patrocinador financiero y diplomático de Corea del Norte, también mostró creciente irritación ante las advertencias de Pyongyang sobre una eventual guerra nuclear.
Hoy, Pekín volvió a condenar la actitud del joven líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y dijo que no debería permitirse que ningún país suma a una región en el caos.
En su discurso en un foro en la isla de Hainan, el presidente chino, Xi Jinping, no mencionó directamente a Corea del Norte pero dijo que ningún país debería permitirse lanzar a una región e incluso al mundo entero al caos por ganancias egoístas.
A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, expresó una frustración similar en un comunicado publicado anoche, en referencia a una conversación telefónica con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Nos oponemos a las palabras provocadoras y a acciones de cualquiera de las partes en la región y no permitiremos que los problemas lleguen a las puertas de China, dijo Wang, según un comunicado ministerial publicado en su página web.
Por su parte, el ministro suizo de Asuntos Exteriores se ofreció a mediar, diciendo que estaba siempre dispuesto a ayudar a encontrar una solución, si ese es el deseo de las partes, acogiendo las reuniones entre ellas.
Se cree que Kim, tercer miembro de la dinastía que gobierna en Corea del Norte, pasó varios años en Suiza recibiendo educación bajo un pseudónimo. Llegó al cargo de presidente en diciembre de 2011 tras la muerte de su padre Kim Jong-il, quien se enfrentó a Corea del Sur y a Estados Unidos en los 17 años que duró su mandato.