El capitán dice que salvó miles de vidas, pero piden que siga detenido
En su declaración, Schettino negó haber abandonado el barco tras el naufragio. Para su abogado, hizo una maniobra brillante. El fiscal pidió que continúe arrestado.
El fiscal que investiga las causas del naufragio del crucero frente a la costa italiana pidió mantener la orden de detención del capitán Francesco Schettino (52), a quien acusa de cometer errores que derivaron en la tragedia. El comandante, no obstante, se defendió y dijo que con su maniobra salvó miles de vidas.
Hemos pedido a los jueces que confirmen la orden de detención, señaló el fiscal Francesco Verusio tras la tres horas de indagatoria a Schettino, quien está acusado de homicidio múltiple, naufragio y abandono del barco, por lo que podría ser condenado a pasar hasta 12 años en prisión.
Para el funcionario judicial, el capitán cometió errores en la trayectoria de la ruta y durante la evacuación de emergencia (ver El dramático diálogo…). En la misma línea se había pronunciado ayer el director ejecutivo de la compañía propietaria del crucero, Pierluigi Foschi, quien aseguró es indiscutible que hubo una falla humana en el accidente, aunque aclaró que la empresa prestará apoyo jurídico al oficial.
Varios testigos y guardacostas afirmaron también que el barco navegaba demasiado cerca de la costa, haciendo una maniobra llamada inchino (reverencia en italiano), con todas las luces y las sirenas activadas, para saludar a los 800 habitantes de la isla de Giglio, frente a la cual naufragó el viernes por la noche.
Ante la jueza de Instrucción Valeria Montesarchio, en los tribunales de Grossetto, Schettino se defendió de las acusaciones y negó haber abandonado el barco tras el naufragio. Declaró a los jueces que no abandonó la nave y que salvó miles de vidas, contó su abogado, Bruno Leporatti.
Defiende la decisión de haber cambiado la dirección del crucero después del choque contra el escollo, lo que permitió salvar a cientos o miles de vidas, aseguró el defensor.
Leporatti afirma que su cliente conservó la lucidez para realizar lo que llamó una maniobra brillante desde el punto de vista naútico, para acercar el Costa Concordia a la orilla.