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Haitianos van hoy a las urnas

20 de marzo de 2011 - 00:00
Aún impactados por el reciente regreso del ex mandatario Jean-Bertrand Aristide, los haitianos votarán hoy en segunda vuelta para elegir al presidente que intentará sacar al país de la miseria y reconstruir esta nación, luego del terremoto sufrido hace más de un año que produjo 300 mil muertos.

El favorito en las encuestas Michel Martelly -un popular músico de 50 años sin experiencia política- y la senadora Mirlande Manigat, de 70, buscarán conquistar la confianza de los 4,6 millones de ciudadanos para suceder al presidente René Préval en una instancia democrática sólo celebrada hasta ahora cuatro veces en más de 200 años de historia.

La Organización de Estados Americanos (OEA) afirma que sus 200 observadores están en condiciones de garantizar la limpieza de los comicios, que contarán además con 24 mil agentes de policía abocados a la seguridad.

La fuerza de paz de la ONU, Minustah, liderada por Brasil y criticada en octubre último porque los efectivos de Nepal trajeron al país una epidemia de cólera que aún castiga al país, asegura también que la segunda vuelta se celebrará en perfectas condiciones y en paz.

Debido a las deficiencias del sistema electoral, los resultados de las elecciones recién se conocerán dos semanas después, con lo que puede preverse que mañana Martelly y Manigat tratarán de copar la escena política adjudicándose el triunfo.

El tramo final de la campaña electoral contó con la inesperada participación de un protagonista: el carismático Aristide, quien llegó el vierens al país tras siete años de exilio forzado en Sudáfrica y convirtió su arribo en el episodio político más relevante de la semana, más aún que los últimos actos de campaña de Martelly y Manigat.

El dos veces derrocado presidente de Haití había prometido regresar a su tierra como un ciudadano más, pero a poco de pisar el aeropuerto Toussaint Louverture hizo una proclama a favor de la inclusión social y el reconocimiento de su agrupación Famni Lavalas, mientras miles de ciudadanos se movilizaban para darle su recibimiento en una demostración de fe rayana con lo religioso.

La multitud -estimada en más de 10 mil personas- le dio a Aristide un espaldarazo político de tono litúrgico, con consignas que reconocen al ex mandatario y exsacerdote en una suerte de profeta o mensajero de la paz, hecho que no pasó desapercibido para los candidatos presidenciales. Sin embargo, ayer podía observarse frente a la residencia de Titide, como se lo conoce popularmente, una discreta guardia periodística.
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