lunes 15 de junio de 2026

Renunció el ministro de Trabajo de Brasil

Carlos Lipi se declaró inocente de las acusaciones en su contra, pero igual renunció.

Carlos Lupi, el ministro de Trabajo de Brasil que desde hace un mes era objeto de una ola de denuncias de corrupción e irregularidades en su cartera, se convirtió ayer en el sexto integrante del gabinete de la presidenta Dilma Rousseff que deja el cargo por motivos similares en menos de un año.



Lupi entregó la carta de renuncia ayer por la tarde a Rousseff y luego publicó el texto en el sitio oficial del Ministerio de Trabajo.



En la nota, Lupi afirma que es objeto de una persecución política y personal de los medios de comunicación y acusó a la Comisión de Ética de la Presidencia, que el jueves pasado recomendó su destitución, de haberlo condenado en forma sumaria.



El funcionario renunciante, quien preside -aunque en uso de licencia- el Partido Democrático Laborista (PDT, de orientación socialista), asumió la jefatura del Ministerio de Trabajo en marzo de 2007, al comenzar el segundo mandato consecutivo del presidente Luiz Lula da Silva.



Lula impulsó ante Rousseff, quien lo sucedió a partir del 1 de enero de este año, la continuidad de Lupi.



A comienzos de noviembre, la revista semanal Veja afirmó que el ministro comandaba a un grupo de asesores en una maniobra de extorsión y cobranza de sobornos a organizaciones no gubernamentales que tienen convenios con el Ministerio pero tenían suspendidas las transferencias de dinero por sospechas de irregularidades.



La situación de Lupi se complicó dos semanas después, cuando fotos y videos confirmaron que en 2009 viajó en un avión alquilado por una ONG que obtuvo financiación por más de seis millones del Ministerio de Trabajo para sus proyectos.



Además, fue acusado por el diario Folha de Sao Paulo de haber actuado durante seis años como funcionario fantasma en la Cámara de Diputados, cobrando el sueldo pero sin cumplir sus tareas como asesor, entre diciembre de 2000 y junio de 2006, cuando ejercía además el cargo de presidente del PDT.



Lupi intentó defenderse ante el Congreso y ante la Comisión de Ética de la Presidencia, pero sus explicaciones no convencieron a ninguno de los dos grupos.



El jueves, la Comisión de Ética informó que las justificaciones del ministro sobre las irregularidades que se le atribuyen fueron insatisfactorias y recomendó a Rousseff que lo despidiera.



En la nota publicada en el sitio web del Ministerio de Trabajo, Lupi afirma que decidió dejar el cargo para que el odio de las fuerzas más reaccionarias y conservadoras de este país contra el laborismo no contamine otros sectores del gobierno.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar