sábado 9 de mayo de 2026

Inundaciones en Pakistán: se complica la entrega de ayuda en medio de ataques talibanes

La distribución de ayuda para los inundados en Pakistán se aceleró hoy en una auténtica carrera contra la muerte, en medio de temores por las vidas de millones de personas y de ataques de la insurgencia talibán, que parece estar sacando ventaja de la sobrecarga del gobierno y el ejército.

(Télam) Con las Fuerzas Armadas abocadas a las tareas de rescate y reparto de ayuda, islamistas atacaron destacamentos policiales en el anegado noroeste de Pakistán, horas después de matar a dos civiles que integraban una milicia anti talibán en otro ataque separado también en la región de Peshawar, informó la policía.

Los pronósticos del tiempo auguraban no obstante cierto alivio a la situación, con un debilitamiento del sistema de los monzones luego de que lluvias torrenciales iniciadas hace tres semanas inundaron el 20% del país, mataron a entre 1.400 y 1.600 personas y afectaron a otras 20 millones, según las autoridades.

El agua arrasó poblados, campos e infraestructura, y el organismo de coordinación de la ayuda humanitaria de la ONU (OCHA) dijo hoy que 650.000 familias, ó 4,5 millones de personas, permanecen completamente a la intemperie, pese a los denodados esfuerzos por distribuir carpas.

El meteorólogo Arif Mahmood, uno de los más conocidos de Pakistán, dijo que las aguas no bajarán hasta fin de mes y que los torrentes de varios ríos se dirigían hacia ciudades del sur del país, pero que no se esperan lluvias para la semana próxima.

Esto es una buena noticia para los organismos dedicados a las operaciones de rescate y alivio, señaló el especialista, citado por la cadena de noticias CNN.

La ONU pidió la semana pasada la donación inmediata de 460 millones de dólares, y hoy dijo desde su sede en Ginebra que ya llegó al 54,5% de los fondos solicitados, aunque esto incluye también compromisos que ahora deben convertirse en dinero, informó la agencia DPA.

El embajador paquistaní ante la ONU en Ginebra, Zamir Akram, dijo hoy que su país recibió ya 301 millones de dólares de asistencia humanitaria inmediata a través de la ONU y de donaciones directas de distintos países.

El Banco Mundial anunció también el otorgamiento a Pakistán de un crédito por 900 millones de dólares, tras advertir que el impacto económico del desastre será enorme y costará años de remediar.

Por su parte, la Unión Europea (UE) anunció que donará 39 millones de dólares adicionales, lo que eleva a 90 millones de dólares su ayuda total para los inundados.

La ONU dijo ayer que la vida de 8 millones de personas corre peligro inminente debido a los brotes de enfermedades infecciosas y a la carencia de alimentos y agua potable.

Pakistán, un país con armas nucleares, ocupa un lugar central en el combate mundial de Estados Unidos contra la red islamista Al Qaeda, y su ejército pelea desde el año pasado a grupos de talibanes en el Noroeste, en la zona fronteriza con Afganistán.

Los talibanes de Pakistán urgieron al gobierno y a la gente a rechazar la ayuda humanitaria, por considerar que el dinero terminará en las arcas de funcionarios corruptos.

Además, lejos de detener sus ataques por las inundaciones, los rebeldes parecen aprovechar la situación para agruparse y golpear a un ejército con su guardia baja y su atención en otro tema, tal como alertó esta semana el primer ministro Shah Mehmood Qureshi.

Como la policía está ocupada en el rescate y alivio de los afectados por las inundaciones, los milicianos tratan de sacar ventaja de la situación, pero estaremos alertas y vigilantes, dijo hoy el jefe de policía de Peshawar, Liaqat Ali Khan.

La embajadora estadounidense en el país se mostró preocupada por el impacto de las inundaciones en el combate a los talibanes.

La idea de que esta inundación se suma a una insurgencia muy corrosiva es extremadamente preocupante, dijo la embajadora Anne Patterson.

El presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, viajó hoy a Rusia para una cumbre con sus pares ruso y afgano, pero se quedó sólo algunas horas y regresó luego a su país.

Una gira previa por varios países de Europa justo cuando Pakistán se inundaba, generó severas críticas contra el mandatario y dañó aún más su imagen pública.

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, prometió a Zardari que su país enviará ayuda a las víctimas de las inundaciones.

Lloramos con ustedes y estamos dispuestos a ofrecer toda la ayuda posible, dijo Medvedev durante el encuentro con su par paquistaní en el balneario ruso de Sochi.
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