El presidente de Bolivia está reunido con el prefecto de Tarija, distrito que alberga la mayor parte de reservas de gas del país. Hubo nuevos choques entre opositores y oficialistas. La ola de violencia ya dejó 10 muertos.
LA PAZ.- El Gobierno boliviano abrió hoy un canal de diálogo con la oposición al reunirse con uno de sus principales rivales, mientras que declaró el estado de sitio en el distrito de Pando, donde sendas protestas contra los planes socialistas del presidente Evo Morales dejaron al menos 10 muertos.
El prefecto del sureño departamento de Tarija, donde están la mayor parte de las enormes reservas de gas natural del país, se mantenía a las 19.40 hora local reunido con Morales, en representación de los cuatro distritos de la oposición que radicalizaron sus protestas contra La Paz.
Tras quedar ayer al borde del caos por la ola de violencia, tropas militares desbloquearon esta madrugada los caminos hacia los campos petroleros del sudeste de Bolivia en forma pacífica, lo que parecía llevar normalidad a la región, aunque los opositores al gobierno de Evo Morales anunciaron que intentarán mantener las medidas de protesta.
El primer contingente militar llegó por la madrugada a Villamontes, a más de mil kilómetros de La Paz, en camino hacia Yacuiba, donde se encuentra la estación de bombeo Pocitos. La movilización militar obedeció a la decisión del gobierno de Evo Morales de enfrentar las protestas, anunciada ayer al término de un día en que hubo enfrentamientos en el norte, en Pando, que causaron una decena de víctimas, en su mayoría campesinos adherentes al oficialismo.
Las protestas y enfrentamientos se enmarcan en el choque político, económico, cultural y hasta racial que conmociona a Bolivia, entre el proyecto del presidente Morales y los opositores expresados por los partidos tradicionales y empresarios.
Los técnicos de la estación de bombeo cerraron las válvulas del conducto de exportación a la Argentina ayer al mediodía obligados por centenares de opositores que pretendían ocupar la planta. Ese conducto transporta actualmente un promedio diario de 1,7 millones de metros cúbicos diarios de gas natural a nuestro país, aunque el contrato vigente estima un volumen de 7,7 millones.
El gobierno envió tropas a la región del sudeste para evitar la toma de los yacimientos petroleros, después de que fuera afectado también el conducto de exportación de gas a Brasil, en un tramo de los cuales se cerraron válvulas durante siete horas a raíz de un incendio.
Esas acciones de sabotaje fueron definidas por el gobierno como actos terroristas, y condenadas además por gobiernos regionales, en especial los de Brasil, la Argentina y Venezuela. Por su parte, los opositores de Yacuiba se defendieron diciendo que el incendio se debió a la acción de gente infiltrada en su movimiento de protesta.
El bloqueo de caminos a la región en que se encuentran los principales campos de producción de hidrocarburos y las estaciones de bombeo de líquidos y gas se prolongó 17 días.