ATENAS-- Después de una semana de manifestaciones y disturbios por la muerte de Alexis Grigoropulos, de 15 años, baleado por un policía, la capital griega vivió ayer en calma, en la víspera de una concentración frente a la sede de policía.
En la tarde los estudiantes de liceos y universidades se reunieron en sus escuelas y facultades para decidir sus próximas acciones.
Al anochecer centenares de habitantes del barrio de Exarchia se reunieron en torno al lugar donde fue baleado Grigoropoulos el 6 de diciembre, portando flores y velas para rendir homenaje al adolescente. En Tesalónica (norte), la segunda ciudad de Grecia, un centenar de jóvenes, en bicicletas y motos, distribuyeron panfletos en los que cuestionan las acciones de la policía, durante una