Tras el anuncio de la derogación del decreto, la incertidumbre persiste en los docentes y se denuncian aprietes
Docente de Villa Dolores relató el "balde de agua fría" que significó el cierre de divisiones y la falta de respuestas oficiales.
Pese al anuncio del gobernador Raúl Jalil sobre la inminente derogación del polémico decreto 884/25 que regulaba la cobertura de cargos docentes, la situación en las escuelas del interior provincial se aleja de la calma. Docentes afectados por el cierre de divisiones expresan su cansancio, estrés y la falta de certezas, mientras denuncian situaciones de aprietes y la ausencia de apoyo gremial en momentos críticos.
En una entrevista para el programa Mañana Central, Rolando Reinoso, docente de la escuela de Villa Dolores, compartió el profundo malestar que atraviesan él y sus colegas. "Estamos con mucho estrés y con cansancio. Lamentablemente lo que nos ha sucedido en la escuela es un balde de agua fría para nosotros. Es algo incoherente", afirmó Reinoso, haciendo hincapié en que la derogación del decreto aún no se ha formalizado.
El docente trajo a colación la situación particular de la escuela anexo 1 de Villa Dolores 272, dependiente de la escuela secundaria n° 79 de Santa Rosa, donde tres divisiones fueron cerradas automáticamente a partir del 14 de mayo, dejando a varios docentes sin su fuente de trabajo. "No hemos tenido respuestas, no sabemos qué va a pasar con nosotros. Es una incertidumbre grande", señaló Reinoso y remarcó su angustia por la disminución de sus ingresos en un contexto económico difícil.
Reinoso también denunció un incidente ocurrido en una reunión en el CAPE, donde, según su testimonio, las autoridades les "arrebataron los celulares" bajo el pretexto de un "protocolo" establecido por la directora Silvina Perea. La presencia de un abogado y un supervisor, quienes exigían la entrega de los dispositivos, generó suspicacias. "Días posteriores se los observa a ellos con celular en mano ¿qué estaban haciendo? ¿Estaban escondiendo algo? ¿Por qué nos arrebataron los celulares?", se preguntó el docente, agregando que esta medida los dejó "atados de pies y de manos", sin poder acceder a información crucial para su defensa.
La falta de acompañamiento gremial también fue un punto de reclamo por parte de Reinoso. "Me hubiese gustado que los gremios se acerquen y nos acompañen en esta difícil situación", expresó.