jueves 16 de mayo de 2024
Consumo a la baja

En Catamarca, estiman que la venta de carne bajó un 20%

Para los frigoríficos, el problema nace desde el poder adquisitivo en un contexto de recesión.

Los informes a nivel país dan cuenta de una caída de un 18% del consumo de carne vacuna, el peor registro en tres décadas. Carlos Miranda, gerente del Frigorífico Natilla, expuso que en la provincia ese índice es cercano al 20%.

“Catamarca no es la excepción y se dan números similares. A nivel frigorífico tenemos una baja en el nivel de faena de cerca del 20% en promedio entre vacunos y cerdos, coincidente con la caída del consumo”, declaró.

Señaló además que el precio de la carne “es accesible” y se mantiene con su relación histórica con el dólar.

“La tendencia a la baja en el consumo de carne se viene dando hace muchos años, décadas, más que nada por un movimiento cultural de consumir menos carne de proteínas animales. Pero esta caída es la mayor en 30 años”, consideró.

Marcó que “hoy por hoy el problema está dado en la caída del poder adquisitivo” de la clase trabajadora, que quedó en medio de las devaluaciones y ajustes del Gobierno nacional. “Básicamente esto pasa por el salario real que no alcanza”, consideró el gerente del frigorífico. “El precio de la carne si bien está en boca de todos como un precio alto, históricamente desde la década del 90 en adelante, siempre fluctuó entre 7 y 9 dólares; haciendo la comparativa hoy por hoy esos son los valores que podemos encontrar en góndola a un dólar blue de mil pesos, estamos entre 7 mil y 9 mil pesos dependiendo los cortes”, explicó, agregando que “el valor se mantiene” y que el problema está en lo insuficiente de los ingresos.

“A partir de ahí es bastante complicado hacer cualquier tipo de maniobra comercial para poder reactivarla”, advirtió. “Todavía el precio de la carne es barato en comparación con otros productos alimenticios: con un kilo de blando podes sacar cuatro o cinco bifes, u ocho milanesas, entonces una familia puede alimentarse”. Comparó que con “una pizza, por ejemplo, a 7 u 8 mil pesos comen dos y se quedan con hambre. Entonces, todavía tenemos un precio que es accesible”.

Otra situación paralela que planteó Miranda es el precio del kilo de carne en la región, asegurando que en Brasil “los cortes de carne de los más baratos oscilan entre los 25 y los 30 dólares” y que a pesar del aumento del 300% del precio de la hacienda y de la carne hay un desfasaje.

“En la mayoría de los casos somos los frigoríficos los que absorbemos el desfasaje. Porque si tenemos que trasladar todo el incremento que tuvo el kilo vivo, o sea la hacienda en estos últimos doce meses, estaríamos hablando de un pecio de la carne por arriba de los 15 mil pesos”, contó.

“Hacemos un esfuerzo que es considerable y no sé cuánto tiempo más podemos resistir en esta situación”. Es que, como el resto de las industrias, los tarifazos van a tener consecuencias.

“No solo es el precio de la hacienda, sino los otros costos como luz, agua, combustible, los sueldos que tratan de ir corriendo de igual a igual con la inflación, aunque sea difícil”, concluyó.

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