En la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) se llevó a cabo una asamblea extraordinario para tratar la modificación del estatuto universitario. Entre los temas a tratar se encontraban que la escuela de Arqueología se integre al Consejo Superior, que las escuelas pre universitarias tengan un consejo asesor y cambios en la elección de decanos y vicedecanos.
Asamblea extraordinaria en la UNCA: polémica en la modificación del estatuto
El saliente decano de la Facultad de Derecho, Gonzalo Salerno, se mostró molesto porque fue notificado a último momento y porque Arellano no le concedió la palabra.
Al momento de tratar los cambios en el sistema de elección de decanos, el saliente decano de la Facultad de Derecho, Gonzalo Salerno, pidió la palabra y el rector Oscar Arellano no se la concedió e inmediatamente levantó la sesión por no llegar a los votos necesarios.
Salerno: "Fue convocada sobre la hora, con muy poca información y diálogo"
La Asamblea de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) finalizó sin los acuerdos necesarios para aprobar la reforma de su Estatuto. El momento de mayor tensión se produjo cuando el decano saliente de la Facultad de Derecho, Gonzalo Salerno, solicitó la palabra para exponer su postura sobre los cambios en la elección de decanos. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, el rector Oscar Arellano dio por finalizada la asamblea.
En diálogo con El Ancasti, Salerno se mostró molesto porque fue notificado a último momento de la convocatoria a la Asamblea Universitaria. "Finalizamos una asamblea que fue convocada muy sobre la hora, con muy poca información y muy poco diálogo. Una asamblea es el acto institucional y político más importante de una universidad y no hubo un diálogo participativo, un diálogo profundo", dijo.
Y añadió: "Hay muchas cuestiones de esta propuesta de reforma en las que estamos de acuerdo; pero también merecían un análisis mucho más profundo, un conocimiento y una conciencia de lo que se va a reformar, que no fue brindando a todos los asambleístas".
En este sentido, Salerno explicó que, si bien estaba de acuerdo con varios puntos de la propuesta de reforma, se abstuvo de votar debido a la forma en que se llevó a cabo el proceso. "No tuvimos la posibilidad de discutir punto por punto, ya que se pretendía aprobar todo en un paquete", afirmó. La asamblea se levantó sin alcanzar la mayoría necesaria de dos tercios.
Luego, cuestionó el voto a mano alzada, argumentando que el voto secreto "garantiza una mejor participación democrática y un ejercicio pleno del derecho a votar". También señaló la necesidad de discutir la elección directa de autoridades como parte de una reforma integral.
Un punto sensible para Salerno es la cuestión de las reelecciones de decanos. Denunció que en las últimas elecciones, dos decanos fueron elegidos por tercera vez, "vulnerando" el estatuto actual que solo permite una reelección consecutiva. "Hoy se quería cambiar el estatuto para de alguna forma, convalidar esa situación y eso no debe permitirse", afirmó.
En esta línea consideró que se debe respetar el estatuto y no modificarlo para proteger "los privilegios de las personas", sino para "proteger la salud institucional de la universidad".