Luego de que familiares del fallecido escultor Antonio Emilio Forner, el creador del monumento a Fray Mamerto Esquiú ubicado en una lomada en inmediaciones a la iglesia de San José, en Piedra Blanca, exteriorizaron su malestar porque no se incluyó en las placas recordatorias al artista luego de que se remodelara dicho monumento, desde la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú salieron a aclarar que las tareas realizadas en dicho monumento, no estuvieron a cargo de la comuna.
El municipio aclara que no intervino sobre el Monumento a FME
En tal sentido, el director de Turismo de Fray Mamerto Esquiú, Jesús Carrizo, manifestó que las placas a las que se hace mención corresponden a otra obra. “La municipalidad no tomó intervención sobre el monumento a Fray Mamerto Esquiú, ubicado en la lomada, y por ende no se ha colocado allí ninguna placa”, indicó el funcionario. “Lo que sí hizo el municipio es la obra de puesta en valor del ascenso al monumento consistente en mejorar el acceso, iluminar toda la traza, colocar bancos y cestos de basura, pavimentar el ingreso con un estacionamiento y colocar cartelería entre otras obra, para jerarquizar al monumento, y en el ascenso se puso un placa son respecto a esa obra, pero el municipio no ha trabajado en el monumento porque en él lo venían haciendo un grupo de vecinos, quienes tampoco colocaron ninguna placa en el monumento”, aclaró.
Los familiares del escultor habían exteriorizado su malestar al entender que, durante una remodelación que se hizo en la zona, omitieron el nombre del artista, pero figuran todos los funcionarios municipales y los que trabajaron en la reforma. "Sacar el nombre del artista es una omisión grave", dijeron.
Un trabajo de vecinos
Días atrás este medio informaba que la comunidad parroquial de San José de Piedra Blanca y la comisión de infraestructura de la Beatificación de Fray Mamerto Esquiú trabajaron en la puesta en valor del monumento en honor al futuro Beato, ubicado en las lomadas aledañas a la parroquia.
Según especificaron desde la comisión, los trabajos se efectúan con materiales que fueron donados por los feligreses.
Obra
En septiembre de 1975 se creó una Comisión Provincial de Homenaje al sacerdote, que fue la encargada de organizar y ejecutar una serie de actividades para conmemorar el sesquicentenario de su natalicio.
Con la intención de que la figura de Esquiú no estuviera sola, se llamó a un concurso público para determinar con qué se lo acompañaba. Un joven de la Escuela Ciclo Básico para la Comunidad Rural, prestigiosa institución educativa de la época, ganó el concurso con su propuesta de unas arcadas como fondo que simbolizan los valores franciscanos de pobreza, obediencia y castidad.
La estatua la construyó el escultor Antonio Emilio Forner, en su taller de la ciudad de San Fernando del Valle. Utilizó a un joven como modelo.
Está realizada en piedra reconstituida y cemento; la estructura interna está construida con hierros y la cabeza y las manos con material desplegable. Se la elaboró con un molde de yeso al que se lo cargó a mano cabeza abajo, con un vibrador a fin de que no presente ninguna porosidad.
La estatua tiene dos metros treinta de altura y pesa más de dos mil kilos. Para trasladarla desde la casa del escultor hacia la localidad de San José de Piedra Blanca se solicitó a préstamo una cureña al Regimiento de Infantería 17 y también, más de cien soldados.