Con despliegue artístico se inició ayer una nueva edición de la Expo Ambiente, organizada por la Secretaría de Estado del Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia. En los stands de niños y grandes exhibieron sus trabajos sobre ecoturismo, reciclado de materiales, recursos naturales y el impacto ambiental. Por su parte, la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales advirtió, una vez más, sobre las consecuencias de los incendios forestales, la falta de conciencia y paradójicamente los temores en la gente.
Cristian Velárdez, jefe de la Brigada, dijo que en la Expo se muestra el trabajo que se realiza a efectos de llevar las precauciones y concientizar a la gente sobre el impacto de los incendios forestales que año a año suceden. "Venimos trabajando, pero no vamos a controlar los incendios sin el apoyo de la ciudadanía, pese a que estamos capacitados. La mayoría de los incendios son en nuestros cerros”, indicó.
Criticó que la gente continúa con la vieja creencia de que la única manera de eliminación de residuos o limpieza o para la renovación de pasturas es a través del fuego. Velárdez expresó que no se toma conciencia de las causas. Después se producen las erosiones en los lugares quemados, eólicas o hídricas, o sucesos como los de El Rodeo, señaló. En las zonas afectadas por los incendios queda todo desprendido y la vida de los microorganismos y el ecosistema se pierde, explicó.
"Venimos trabajando con la información del Servicio Meteorológico y adquiriendo pronósticos a corto plazo, a tres meses. Las consecuencias por las nevadas nos generan disponibilidad de mucho combustible acumulado, porque por este fenómeno climático todo el material que tenía humedad se termina secando y con el calentamiento del sol, la humedad se va perdiendo. Ese combustible va quedando disponible a la hora de poder tener un incendio y la velocidad de propagación dificulta el acceso. Trabajamos todos los días y, a veces, simultáneamente, pero la preocupación es por los accesos y las distancias que nos separan”, explicó.
Ante esta situación, remarcó que los aludes son las consecuencias que se puede llegar a tener a raíz de los grandes incendios. Según Velárdez, se queman grandes superficies. "En Los Ángeles se quemaron alrededor de dos mil hectáreas. Ya llevamos una estadística con 103 incendios y 3.800 hectáreas consumidas por el fuego. Preocupa la zona donde se consumieron esas dos mil hectáreas. Si llegamos a tener un año normal de lluvias, esa zona va a ser dificultosa para la gente por los desprendimientos y aludes. A la gente que vive de la pesca también se le dificulta porque genera mortandad de la trucha arco iris en esa zona”, adelantó.