También fue declarado reincidente

Violento admitió hechos y lo condenaron a tres años de prisión efectiva

Había llegado imputado por seis hechos pero se mantuvo la acusación por dos. También deberá realizar un tratamiento.
14 de abril de 2023 - 01:30

Con 27 años, un joven de apellido Miranda llegó a la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación para responder por seis hechos de violencia y con antecedentes en contra. Debía responder por “violación de domicilio”, “lesiones leves calificadas por haber mediado una relación de pareja y amenazas simples en concurso real”, “amenazas agravadas por el uso de armas”, “daños”, “violación de domicilio”, “privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con violencia” y “amenazas”. Desde finales de noviembre del año pasado se encuentra privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincial, en Capayán.

El Tribunal estuvo integrado por los jueces Marcelo Soria, Patricia Olmi y Jorge Palacios. El Ministerio Público Fiscal fue representado por la fiscal Yésica Miranda. El acusado contó con asistencia del defensor Penal Oficial de Sexta Nominación Estanislao Reinoso Gandini.

De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, el acusado confesó por dos hechos, las “lesiones graves calificadas” y la “privación ilegítima de la libertad agravada”; admitió su responsabilidad y pidió perdón. También declaró la víctima, pareja del acusado. La mujer contó su versión de los hechos. Dejó en claro que su pareja tenía llave del domicilio porque ella misma le había hecho una copia. También aseguró que el acusado jamás la amenazó.

Con base a los testimonios, en la instancia de alegatos, la fiscal Miranda advirtió que la pareja se encontraba en un “círculo de violencia”, marcada por el consumo problemático y una relación conflictiva. Además, la representante del Ministerio Público remarcó que si bien el acusado más de una vez pidió perdón a su pareja, esta actitud de encuadra dentro de la “etapa de luna de miel” del círculo de violencia. Por ello, solo mantuvo la acusación por las lesiones y la privación ilegítima de la libertad y pidió una pena de tres años de prisión efectiva. También pidió que realice un tratamiento para su consumo problemático de sustancias y para morigerar su actitud violenta.

A su turno, el defensor oficial advirtió que hubo varios hechos de violencia en un contexto de policonsumo de marihuana y cocaína de ambas partes -hubo testigos que así lo acreditaron-. Para el defensor, esta situación es el marco en el que suceden las agresiones mutuas, lo que habría originado denuncias cruzadas. A la vez, destacó que su defendido está preso desde el 20 de noviembre de 2022. Reinoso Gandini planteó la situación de vulnerabilidad de su asistido: trabajo informal, problemas de consumo desde los 14, sin padre, con su madre con graves problemas de salud. Dada su historia de vida, el defensor consideró que su asistido también se encuentra una situación de vulnerabilidad, al igual que la denunciante. Finalmente, el defensor Penal Oficial Reinoso Gandini pidió una pena de dos años y 10 meses de prisión.

Tras un cuarto intermedio, el Tribunal hizo lectura del veredicto. Por unanimidad, el acusado fue hallado culpable por los delitos de “lesiones leves calificadas por haber mediado una relación de pareja” y “privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con violencia”. En consecuencia, se fijó una pena de tres años de prisión efectiva. Por sus antecedentes computables, a la vez, se lo declaró reincidente por primera vez.

Una vez leído el veredicto, consultado por este diario, el defensor remarcó que el acusado había enfrentado una acusación inicial por una pena comprendida entre dos y 16 años de prisión por seis hechos. No obstante, el acusado –quien contó con asistencia pública- reconoció dos hechos y confesó.

Expediente

Los hechos por los que el acusado respondió sucedieron a finales de noviembre de 2022 por la noche en una vivienda de la Capital. El acusado habría ingresado a su domicilio sin permiso. Una vez adentro de la vivienda se dirigió hasta la habitación donde se encontraba su pareja, la denunciante. En ese momento, la agredió a golpes en varias partes del cuerpo. A la vez, la amenazó: "Te voy a matar porque si vos no estás conmigo, no estás con nadie…”.

En la etapa de investigación, el acusado había negado los hechos. No obstante, reconoció que la relación con su pareja no era fácil. “Es una relación enfermiza. Yo lo que deseo es terminar con esta relación y ella no lo entiende. Esta problemática viene de vieja data; hace meses ya que yo quiero terminar esta relación pero ella no entiende”, había manifestado.

Espiral de violencia

La violencia funciona con una dinámica particular. “Es en círculo o una espiral porque va aumentando la intensidad y la frecuencia con el tiempo. Por eso también es muy difícil poder romper el círculo de la violencia porque está conformado por tres fases sucesivas que van empeorando o agravando la situación de violencia”, se detalló desde la Oficina de Asistencia a la Víctima del Poder Ejecutivo.

Esta espiral es un círculo de la violencia. Así se explica por qué muchas veces las mujeres quieren levantar la denuncia o no pueden salir de esa relación violenta. El círculo de la violencia es un concepto que plantea que la violencia contra las mujeres aumenta de forma cíclica o en espiral ascendente, especialmente la ejercida por sus parejas. Existen tres fases en este ciclo ascendente: La Fase de tensión se caracteriza por una escalada gradual de la fricción y los conflictos en la pareja. El hombre violento expresa hostilidad pero no en forma explosiva; la mujer intenta calmar, complacer o evitar las molestias a su agresor, tratando de controlar la situación.

La Fase de agresión es en este momento en que se hace totalmente visible la agresión, la mujer tiene pruebas para denunciar y motivación para solicitar ayuda y terminar el abuso, sin embargo, el temor puede impedir que ésta tome las acciones pertinentes.

La Fase de conciliación o luna de miel es cuando hombre violento suele mostrar arrepentimiento y pedir perdón, hace promesas de cambio y muestra afecto exacerbado. Tras el cambio aparente, la mujer puede justificar a su pareja y permanecer a su lado, pasando por alto el episodio violento. Si han denunciado suelen retirar la denuncia y justificar los hechos ante sí mismas y su círculo cercano.

Para poder romper este círculo de violencia, se requiere un tratamiento psicológico con el que se puedan trabajar todos los aspectos que tienen que ver con el sostenimiento de la relación violenta. En cuanto al abordaje, se requiere un enfoque para fortalecer a las víctimas.

¿Dónde y cómo pedir ayuda?

Ante una situación de violencia, propia o de una persona conocida, el primer paso es comunicarse a través de los distintos medios. La denuncia es importante para que la Justicia pueda arbitrar los medios y para poder facilitar los canales de las instituciones y organizaciones que están involucradas en el abordaje integral para que puedan intervenir. Si te encontrás en una situación de violencia, pedí ayuda. Podés hacer la denuncia en:

La Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada Esquiú 315, funciona las 24 horas. También pueden presentarse en las Unidades Judiciales de Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.

La sede de la Fiscalía Penal –sita en Roca 50- es otra posibilidad para asentar denuncias.

Los Juzgados de Familia, en calle Perú 18.

En el interior de la provincia en cualquier comisaría o Juzgados de Paz.

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