En Argentina, desde 1970, al menos 148 religiosos y religiosas fueron denunciados por “vejámenes en nombre de la fe y amparados por las estructuras de la iglesia”, según un informe publicado por la Red de Sobrevivientes Abusos Sexuales Eclesiásticos en diciembre. “A lo largo de una década, cientos de sobrevivientes de situaciones traumáticas como consecuencia de los abusos cometidos por miembros de la Iglesia Católica y de otras denominaciones de culto, nos hemos reunido en torno a esta Red, encontrando en ella la contención y comprensión necesaria para poner en palabras los horrores cometidos por clérigos, monjas y laicos en diferentes momentos de nuestra vida“, mencionaron en el informe.
Desde 1970 fueron denunciados 89 sacerdotes diocesanos. En tanto, otros 37 frailes y religiosos son integrantes de órdenes religiosas. Además del total de denuncias, once son monjas “con rango de superioras o responsables de establecimientos educativos o de cuidado de las infancias”. De 148 casos sólo 66 fueron radicadas únicamente en el fuero penal, mientras que 27 se hicieron sólo en el ámbito eclesiástico y 38 en ambos ámbitos. También se indica que hubo 17 denuncias públicas que no prosperaron por fallecimiento de la persona sindicada o por prescripción.
En Catamarca, en la última década hubo cuatro sacerdotes denunciados por abusos sexuales. Solamente uno de ellos fue juzgado y condenado. Hay una causa que está en las puertas del juicio oral y otra en los albores de la investigación. Una cuarta causa tuvo que clausurarse por el fallecimiento del cura denunciado.
El sacerdote Juan de Dios Gutiérrez fue el primer religioso que estuvo sentado en el banquillo de los acusados. Fue denunciado en 2015 y llegó al juicio en libertad. Fue condenado el 30 de abril del 2021 a la pena de 12 años pero no quedó detenido. En mayo del 2022 fue trasladado al penal luego que la Corte de Justicia rechazara la presentación de un recurso extraordinario.
El caso de Eduardo López Márquez es el más reciente. Fue denunciado ante la Justicia a fines del 2021 y antes de que sea imputado la defensa planteó la prescripción. Los hechos habrían sucedido en La Paz entre 2002 y 2003. Ambos recursos fueron rechazados.
Moisés Pachado estaba imputado por dos hechos de abuso sexual en contra de una niña. La causa resistió a dos planteos de prescripción. En junio del 2022 Pachado falleció y la causa fue cerrada.
Con la reanudación de la actividad judicial, las expectativas están centradas en el caso de Renato Rasguido, cuyo expediente ya se encuentra en la Cámara Penal N° 1 para que se concrete el juicio. La denuncia contra Rasguido es la más antigua. Fue acusado en el 2014 y pese a las graves acusaciones nunca estuvo detenido.
La víctima y su familia esperan que el juicio ingrese en la agenda del primer semestre para comenzar a cerrar una herida que ya lleva casi una década a causa de los planteos defensivos y del tortuguesco funcionamiento del sistema judicial.