sábado 29 de noviembre de 2025
Por intento de homicidio

Un jurado popular declaró culpables a "Peyeyo" Flores y Yésica María Reartes

La decisión fue por unanimidad tras una deliberación de dos horas. La próxima semana se fijará la pena.

Después de dos jornadas de debate, el juicio por jurados contra Claudio Exequiel "Peyeyo" Flores y su expareja Yésica María del Valle Reartes, acusados de intentar asesinar a balazos al albañil Cristian Acosta en julio de 2022, en la zona sur de la ciudad, llegó ayer a su etapa final con los alegatos de las partes y la posterior deliberación del jurado popular. Los 12 vecinos de la Capital que integraron el jurado popular declararon anoche culpables a "Peyeyo" Flores y a Reartes.

Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que el jurado ingresó a deliberar a las 21 y tras dos horas de análisis del caso alcanzó un veredicto unánime, tal como lo exige la Ley Provincial 5719 de Juicios por Jurados. Flores fue declarado culpable en el delito de “homicidio calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa”. En tanto que Reartes fue hallada culpable del mismo delito pero en calidad de partícipe secundaria.

El juicio popular se desarrolló en dos audiencias. La camarista Ana Daniela Barrionuevo fue la jueza directora. El 3 de diciembre se realizará la audiencia de cesura de pena.

El Ministerio Público, representado por el fiscal de Cámara Alejandro Dalla Lasta Baroni, mantuvo la acusación contra Flores por “homicidio calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en calidad de autor”. Sin embargo, no sostuvo la imputación contra Reartes como partícipe necesaria del intento de asesinato.

Por su parte, la querella particular, a cargo del abogado Juan Pablo Morales, pidió la condena de ambos imputados, manteniendo la acusación original tanto contra Flores como contra su expareja.

"Cegado de bronca"

Durante su alegato, el fiscal Dalla Lasta Baroni rechazó contundentemente la versión defensiva de Flores, quien durante el juicio había intentado justificar el ataque afirmando que en el momento de disparar "era como que no entendía qué estaba pasando" porque estaba "cegado de la bronca".

"Es imposible que de la forma en que se dieron los hechos él no haya tenido la intención de matar a Acosta, disparándole al cuerpo directamente en tres oportunidades y en una de esas le ocasionó lesiones gravísimas", sostuvo el fiscal ante el jurado. Dalla Lasta Baroni argumentó que el uso de un arma de fuego de alto calibre como la pistola 9 milímetros que empleó Flores, con el poder ofensivo y letal que tiene, "no puede entenderse de otra manera: claramente tuvo intenciones de ultimar a Acosta".

Según la investigación, Flores y Reartes llegaron al lugar a bordo de una moto Honda CG 150. "Peyeyo" descendió del rodado —que quedó al cuidado de su pareja— y empuñando la pistola ingresó al predio donde Acosta trabajaba como albañil. Flores increpó a la víctima, quien al ver el arma corrió hacia la parte trasera de la obra buscando refugio. Sin embargo, fue alcanzado por el atacante, quien le efectuó tres disparos a corta distancia antes de huir en la moto conducida por Reartes.

Cristian Acosta, conocido como "El Tuerto Godoy", quedó gravemente herido, desplomado en el suelo. Uno de los proyectiles ingresó por la espalda y salió por la zona torácica, provocándole lesiones de extrema gravedad que pusieron en riesgo su vida.

Tras el ataque, Acosta fue trasladado de urgencia al hospital, donde permaneció internado en estado reservado. Luego de varios meses de cuidados intensivos fue dado de alta, aunque quedó con graves secuelas físicas, incluyendo una hernia que los médicos aún evalúan si puede ser operada.

Fuga y captura

Inmediatamente después del ataque, Flores abandonó la moto en casa de una familiar de Reartes en Banda de Varela y se dio a la fuga. Su expareja se entregó a las autoridades 48 horas después del hecho, pero "Peyeyo" permaneció prófugo durante siete meses. La Justicia ordenó su detención y se realizaron una veintena de allanamientos en distintos puntos de la ciudad sin éxito. Finalmente, el 17 de febrero de 2023, Flores fue capturado tras un operativo en inmediaciones del Mercado de Abasto. Efectivos de las divisiones de Homicidios, Investigaciones y grupos especiales lo cercaron y detuvieron en un inmueble de avenida Juan Chelemín al 1500.

“Peyeyo” Flores cuenta con un denso historial delictivo que incluye causas por robo doblemente agravado, lesiones y amenazas, encubrimiento, estafas, y tenencia y comercialización de estupefacientes, entre otros delitos. Algunas de esas causas resultaron en sobreseimientos.

Su prontuario registra antecedentes desde 2004, cuando tenía apenas 16 años, con delitos que incluyen robo, hurto agravado, abuso de arma, y múltiples causas relacionadas con estupefacientes. En 2016 fue procesado por robo doblemente agravado mediante escalamiento y con uso de arma de fuego.

El tribunal y las partes

El juicio fue presidido por la jueza directora Ana Daniela Barrionuevo. La acusación estuvo a cargo de los fiscales Alejandro Dalla Lasta Baroni y Juan Manuel Sánchez Ruiz, mientras que la querella particular fue representada por Juan Pablo Morales. La defensa técnica de los imputados estuvo en manos de los abogados Pedro Justiniano Vélez y Alan Álvarez. La causa inicialmente estuvo a cargo el fiscal en comisión Sebastián Pelisari, quien elevó el caso a juicio por jurados.

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