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Novedosa condena en el Tribunal Penal Juvenil

Tres años de prisión en suspenso por intento de homicidio

El juez declaró la inconstitucionalidad del mínimo previsto para el delito según el Código Penal.

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13 de mayo de 2022 - 00:05

En la segunda jornada del juicio a una mujer de 22 años, imputada por "homicidio simple en grado de tentativa" en perjuicio de una joven (primer hecho), y "lesiones graves" que damnificaron a un hermano de ésta (segundo hecho), el juez Fabricio Gershani Quesada la condenó a tres años de prisión en suspenso, al tiempo que declaró la inconstitucionalidad del mínimo de la sanción punitiva establecido en el Código Penal.

La imputada cometió los delitos siendo menor y fue juzgada en el Tribunal Penal Juvenil. Se le endilgó las graves lesiones provocadas con un elemento cortopunzante a las dos víctimas en 2018 en la zona sur de la ciudad.

La audiencia comenzó pasadas las 10. Declaró un médico de Sanidad Policial y dos efectivos de la Comisaría Novena. Entre los testigos citados había un médico y dos policías. También fue citado el joven lesionado, quien no concurrió al debate. En su lugar se dio lectura al acta de su declaración labrada tras los hechos de sangre.

El médico aseguró que la lesión causada a la mujer pudo haberle causado la muerte, ya que "uno de sus pulmones colapsó por una herida causada con un arma blanca, que afectó la pleura". Explicó que ese pulmón “dejó de funcionar” y que la víctima quedó momentáneamente “con la mitad de la capacidad respiratoria, lo que demandó una cirugía para efectuar la colocación de un drenaje, para sacar el aire que había entrado y la sangre” que se había acumulado.

Indicó que se trató de una lesión grave que “afortunadamente fue asistida a tiempo y rápidamente”, lo que contribuyó a la recuperación de la joven. Sin embargo remarcó que se trata de heridas que demandan al menos 30 días de tratamiento.

Los policías, que el día del ataque estuvieron de turno en la Comisaría Novena, no participaron del procedimiento que derivó en la detención de la acusada. Dieron detalles del arribo de la agresora a la sede y uno de ellos indicó que al momento de la detención no la notó "bien lúcida" a la acusada.

Esta aseveración fue fundamental para la abogada defensora en su alegato.

Seguidamente la acusada hizo uso de la palabra. “No recuerdo nada de lo que pasó ese día. Sé que pude causar un daño tremendo. Fui mamá a los 14 años. Después cuando nació mi otra hija me di cuenta de muchas cosas”, dijo llorando.

Admitió el consumo de sustancias y aseguró: “Ahora estoy bien, tengo casa, trabajo y quiero cuidar a mis hijas”.

Tras un cuarto intermedio dispuesto por el juez, el fiscal Guillermo Narváez y la abogada defensora, Silvia Barrientos, expusieron sus alegatos.

Narváez consideró que la agresora efectuó los ataques con “dolo eventual o dolo directo” y que fue una acción “artera con la intención de matar, ya que la agresora causó graves lesiones en zonas vitales a ambas víctimas”.

Recordó un hecho de sangre anterior al que motivó el juicio, en el que la sospechosa también apuñaló a la víctima en un brazo. Ese incidente ocurrió cuando la víctima le exigió la devolución de un perro que le habían robado.

Finalmente solicitó que la sospechosa sea condenada a cuatro años y seis meses de prisión y que la sentencia sea de cumplimiento efectiva cuando quede firme el fallo.

Por su parte, Barrientos resaltó la “lamentable y extrema vulnerabilidad que sufrió mi defendida desde que tenía 11 años, que la llevó al consumo de drogas y al ambiente delictivo”.

Sostuvo que ese cuadro de situación -que anteriormente había expuesto con amplitud de detalles el fiscal Narváez-, arrojaba un manto de dudas sobre si la acusada estaba en su sano juicio o no al momento de los hechos.

Desacreditó el procedimiento policial, el secuestro de la presunta arma utilizada (un cortaplumas), y para finalizar pidió el sobreseimiento y declarar la inconstitucionalidad de los mínimos de la escala penal, por tratarse el caso de una situación no prevista en el CP.

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