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Purga una condena de cinco años

Tras la fuga de un joven, se realiza una intensa búsqueda

Se encontraba alojado en el Centro Juvenil Santa Rosa. Desde el miércoles se desconoce su paradero.
16 de abril de 2022 - 01:05

Horas de incertidumbre se viven con relación a la desaparición de un joven de 20 años que se encontraba alojado en el Centro Juvenil Santa Rosa. Desde el miércoles último se desconoce su paradero. De inmediato, se dio participación a la División de Investigaciones y a la Unidad Regional Nº 1 de la Policía de la Provincia. Al cierre de esta edición no había novedades al respecto.

En febrero de 2020, con 17 años, la Cámara de Sentencia Penal Juvenil lo había declarado penalmente responsable por los delitos de “robo”, “hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa” y “robo agravado por lesiones”. El hecho más grave había sucedido en septiembre de 2019. En aquella oportunidad había asaltado a una mujer, a quien hirió en el rostro. La herida le demandó una cirugía. Desde entonces, el joven se encuentra alojado en el Centro Juvenil Santa Rosa. De acuerdo con la Ley 5.544 de Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil, se debe cumplir un plazo de un año de medidas tutelares. En diciembre de ese año, al cumplir los 18 años, se llevó a cabo la audiencia de imposición de pena. Tal estuvo presidida por el juez Penal Juvenil Rodrigo Morabito.

El joven tuvo la oportunidad de manifestarse, con respecto a la situación en la que se encuentra. “Ya no quiero consumir. Me puse a pensar en las cosas malas que hice. Pido una nueva oportunidad. Quiero estudiar. Estoy arrepentido y pido perdón”, había manifestado.

A su turno, el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez remarcó que se trataba de una “situación compleja”. A la vez, señaló que “el Estado debe proteger a los más vulnerables”. Sin embargo, advirtió que hubo tres hechos delictivos graves y “uno fue de gravedad extrema, por los medios empleados y el resultado. Dejó una huella en su cara y en su psiquis, con secuelas de por vida. A este Ministerio Público Fiscal no se conmueve por el arrepentimiento”, había destacado. Narváez solicitó una condena de nueve años de prisión, la detención inmediata, el traslado al Servicio Penitenciario Provincial y tratamiento para sus adicciones. La historia de este adolescente de 16 años comenzó a escribirse en los expedientes hace tiempo. Con ocho años, ya conocía los pasillos del Juzgado de Menores –que por entonces tenía la competencia Asistencial-. Era un niño pequeño cuando comenzó a tener un consumo problemático de sustancias. Su situación familiar era bastante complicada y no había dudas de que era un niño en riesgo. En 2013, su historia se hizo pública. Tenía 10 años y había contado que cada vez que consumía “soñaba con comida y juguetes”.

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