Diego “Mingo” Toledo le habría confesado a una niña que él cometió el asesinato de Sergio Mauricio Bazán. Una testigo de la causa mencionó que Toledo le comentó a su hija que había matado a un hombre. La testigo es la madre de la nena.
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Toledo le habría confesado a una niña que él mató a Bazán
El testimonio de la madre de la nena complicó al único sospechoso de haber apuñalado a la víctima.
De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, esta mujer dijo que el día del homicidio, esto es el 22 de febrero de este año, ella estaba sentada junto a su madre en la vereda de la casa que comparten en la calle General Navarro, en la ciudad Capital. Según explicó, su hija y dos sobrinas estaban sentadas al frente.
“En ese momento observo que mi vecino Diego Toledo venía caminando desde la esquina de Congresal Centeno, doblando la General Navarro, en sentido norte a sur, y procede a sentarse a la par de mi nena y de mis sobrinas. Se quedó aproximadamente 15 minutos al lado de ellas. En eso, se acerca mi nena asustada y me dice ‘mamá, mamá, ‘Mingo’ (por Toledo) dice que mató a un hombre y le pegó en el corazón’. Luego, procedo a llamar a mis sobrinas diciendo ‘vengan para acá’, y ‘Mingo’ se cruza a su casa”, aseguró la testigo.
La mujer indicó que, luego, Toledo ingresó a su vivienda y allí permaneció por unos diez minutos, aproximadamente. Después, el sospechoso cerró la puerta de su casa con candado y empezó a caminar en dirección a la avenida Sánchez Oviedo, de acuerdo con lo que precisó la testigo.
“Pasa aproximadamente media hora o más y se observan tres camionetas de la brigada de Investigaciones que empujan la puerta de la casa de ‘Mingo’ y como estaba con candado, mi madre les ofrece que ingresen por el fondo de mi casa, y pasan al patio de ‘Mingo’. Pero ‘Mingo’ no estaba en su domicilio. Seguidamente, observo que ‘Mingo’ venía por la vía pública sobre Sánchez Oviedo oeste, doblando por la General Navarro en sentido norte, y ahí se da cuenta de la presencia del móvil policial. Quiso tomar su huida, pero el personal de la brigada lo alcanzó y proceden a llevarlo”, añadió la testigo.
Presencial
Ayer, este diario dio a conocer que dos personas presenciaron el ataque homicida que sufrió Bazán: una de ellas es la testigo Nazarena Ávila y, la otra, el imputado Marcelo Ariel Quinteros. Con el paso de los días, se conoció la declaración testimonial que brindó Ávila.
En tramo de su relato, Ávila señaló que ella le advirtió a Diego Bazán, otro acusado, que Sergio Mauricio Bazán había sido apuñalado por Diego “Mingo” Toledo. Ávila mencionó que el día del hecho ella se encontraba en la casa de Diego Bazán.
“Vi que estaba ‘Mingo’ esperando que Diego le dé la droga, ya que le había dado la plata. Tengo entendido que eran 10 mil pesos. En ese momento, Diego me pide que vaya a comprar el pan para comer. Por este motivo salí por el pasillo de la casa y ahí veo que ‘Mingo’ sale atrás mío”, explicó.
Luego, Ávila relató que escuchó cuando Toledo “le pedía plata a este chico (por Sergio Bazán) y que el chico le dice que le devuelva los 10 mil pesos que él le había dado para comprar la droga, momento en el cual ‘Mingo’ saca algo de su cintura, creo que un cuchillo, al que no pude observar porque estaba dándome la espalda y solo pude ver que hace un impulso en dirección a este chico. Y como me asusté, salí corriendo para el fondo a avisarle a Diego, diciéndole ‘Mingo le pegó una puñalada al chico’”.
Ávila aclaró que no vio “con qué lastimó ‘Mingo’ a este chico”, pero supuso que lo hizo con una cuchilla.
“Solo presencié esa discusión por plata, no vi el cuchillo ni el tamaño, ni el color, tampoco puedo decir si entre ellos había problemas anteriores”, cerró.