Azul Clementi, una joven de 22 años, denunció vía redes sociales que su ex pareja secuestró a su hija hace más de un mes después de un accidente doméstico y no le permite tener ningún tipo de contacto con la bebé de apenas 12 meses de vida. A comienzos de diciembre, la bebé sufrió una quemadura en su pie luego de que le cayera agua hirviendo mientras la joven tomaba mate.
Ante la desesperación del momento, Azul llevó a su hija al Instituto Materno Infantil de Bariloche, donde solo le dieron cuidados ambulatorios. Los médicos le indicaron que debía realizar curaciones diarias y estar atenta a cualquier signo de infección, pero la dejaron regresar a su hogar ese mismo día.
Días después, al ver que la herida no mostraba signos de mejora y notando que la zona afectada presentaba enrojecimiento e inflamación, decidió llevar nuevamente a la clínica a la menor. En el lugar le informaron a la madre que su cobertura médica estaba suspendida por falta de pago, por lo que llevó a su hija al hospital municipal de la ciudad, donde quedó internada bajo observación médica.
Los profesionales determinaron que la quemadura requería atención especializada para evitar complicaciones. Ante la situación y sin recursos económicos suficientes para afrontar los gastos, Azul se comunicó con el padre de la nena, Luciano Fertonani, con quien mantenía una relación distante desde la separación. "Necesito ayuda", fue lo que le dijo, explicándole la gravedad del estado de salud de la pequeña.
El 18 de diciembre, la bebé recibió el alta médica y Luciano Fertonani, padre de la menor, la retiró del hospital. Sin embargo, posteriormente acusó a Azul de ejercer violencia en contra de la menor y desde esa fecha no permite que la madre vea a su hija, argumentando que ella es incapaz de cuidarla adecuadamente.
Ante la situación, el caso fue llevado ante la justicia, quien ya programó una audiencia para el 20 de enero para intentar lograr un acuerdo en relación a la custodia.