El debate por la muerte de Ricardo Vega llega al tramo final. El lunes, tras la última audiencia en la que declararon los últimos testigos y el único imputado, Tomás Caniza, Sebastián, el hijo de la víctima, expresó un pedido: “Que se haga justicia”.
Caniza debe responder por “lesiones gravísimas”. En octubre de 2021, Caniza y Vega coincidieron en un salón de fiestas de Sumalao. Al amanecer del día siguiente, cuando el festejo llegaba a su fin, hubo una gresca. Vega resultó gravemente herido con secuelas irreversibles. Estuvo en estado vegetativo durante cinco meses, hasta marzo de 2022, cuando falleció.
El debate se desarrolla en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación. El Tribunal está integrado por los jueces Fernando Esteban, Mauricio Navarro Foressi y Rodrigo Morabito. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal Alejandro Dalla Lasta Baroni, quien está acompañado por los abogados de la querella, Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez. La defensa es ejercida por el abogado del foro local Fernando Contreras Del Pino. De acuerdo con la agenda de la Cámara, para hoy se tienen previstos los alegatos de las partes. Posiblemente, luego se dé a conocer el veredicto.
En la última audiencia, Caniza declaró. Contó su versión y pidió perdón.
A la salida de la audiencia, Sebastián, su hijo, se expresó públicamente: “La verdad es que lo hizo y es difícil”. A la vez, aclaró que solo hay un pedido de justicia, “no hay rencores”. “Se hizo responsable de los actos pero no quita lo sucedido. Esperemos que se haga justicia por lo que sucedió, su arrepentimiento va por otro lado”, consideró.
De acuerdo con la versión de Caniza, un joven quería pegarle y su amigo había intervenido para separar. Según su relato, fue cuestión de segundos y estaba “aturdido” porque “había peleas”. “No sé quien peleaba con quien ni a quien separar. Estaba confundido”, expresó. A la vez, remarcó que “todos le pegaban a Fernando”, su amigo.
Recordó que “alguien” le pegó a su amigo y que él le dijo “no pegués”. “Estábamos separando. No tengo nada que ver”, contó. Intentó salir, a fuerza de empujones con su amigo. “Vamos, Fer. Te quieren liquidar”, había dicho. “Mi intención era irme”, aseguró.
“Pido perdón. Tengo la necesidad de pedir perdón. Imaginaba que (Ricardo) se iba a recuperar para pedirle perdón. Nunca tuve intención de pegarle para matarlo. Sé que me pueden considerar la peor persona. Sé que pegué con la mano abierta… Fue una situación muy rápida. Lamento ese golpe toda la vida. Fueron dos años. Me hizo mal no pedir disculpas. Fue una desgracia; no quiero volver a vivirlo”, contó.
Últimos testigos
En esta audiencia, también se presentaron los últimos testigos. Algunos habían estado en aquella fiesta. El primer testigo recordó que había dos grupos: uno dentro y otro, fuera. Cantaban cánticos futboleros. “Vi bien. El que le pegó fue Tomy”, aseguró. A la vez, aclaró que no vio que el imputado haya pateado a Vega cuando éste se encontraba tirado en el piso.
El segundo testigo recordó que en aquella fiesta “había un ambiente raro. Si bien habían discutido, hasta entonces no había comenzado la pelea. También aseguró que vio a Caniza golpear a Vega. Otro testigo comentó que “había un ambiente turbio y feo, con gente alcoholizada desde temprano”.