Se fugaron 11 reclusos de una comisaría de Barracas
Once detenidos se fugaron ayer por los techos de la Alcaidía 4 Bis del barrio porteño de Barracas, indicaron fuentes policiales. Los evadidos son del Barrio 21-24, más conocido como Villa Zabaleta, ubicado en inmediaciones de la comisaría, según detallaron.
Siete de los detenidos que protagonizaron una nueva fuga en la Ciudad fueron identificados como Jairo Gamarra; Brian Placencia; Nicolás Pucheco; Enry Quiroz; Agüero Sánchez, Nicolás Vera y Josefaz Arce. De acuerdo con las fuentes, en el momento en el que huyeron, la zona estaba sin suministro eléctrico, en otras palabras, se había cortado la luz.
Por el caso, cuatro efectivos habrían sido sumariados.
En agosto pasado, cuatro detenidos se escaparon durante la madrugada del anexo de la Alcaidía 4, ubicada en el barrio porteño de Nueva Pompeya, cercano al establecimiento. A mediados de abril, dos detenidos se escaparon de la alcaidía de la Comisaría Vecinal 12 C de la Policía de la Ciudad, en el barrio de Villa Urquiza. En esa oportunidad, los presos habían limado los barrotes y salieron por la ventana.
La nueva fuga de detenidos, además, se produce a pocos días del anuncio de un acuerdo entre Nación y Ciudad para el traspaso del Servicio Penitenciario en el ámbito porteño. De esta manera, tras el arreglo al que llegaron Patricia Bullrich y Jorge Macri, cambiará de manos el cuidado de los detenidos en el territorio de la Capital Federal.
En CABA hay más 2.000 presos en comisarías y alcaidías, el doble de la cantidad de plazas habilitadas. Esas dependencias no cuentan con infraestructura para brindar alojamiento prolongado, ya que son espacios destinados al alojamiento por un máximo de 72 horas.
Luego de varios escapes que se dieron con poco tiempo de diferencia, desde el Gobierno de la Ciudad reclamaron que esos presos deberían estar bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que, en esta gestión, pasó del Ministerio de Justicia al Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich. “La solución es política. Que se lleven a los presos", manifestó el ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff.