Tras la derrota electoral de la exintendenta Roxana Paulón, el PJ de Fiambalá es un hervidero.
Tras la derrota electoral de la exintendenta Roxana Paulón, el PJ de Fiambalá es un hervidero.
Según informó el Abaucán Digital, la secretaria del Partido Justicialista de Fiambalá, Adriana Carrazana, pidió la intervención de la presidenta del PJ, Lucía Corpacci, tras haberse conformado una comisión paralela para conducir el partido.
En la nota, Carrazana relata que se realizó una reunión en la que se conformó otra comisión paralela a la que estaba en funciones.
"Fuimos elegidos el 5/10/22 y cumplimos recién 2 años el próximo 05/10, avasallando nuestro lugar, por lo que consideramos que debe intervenir en esta situación. Nuestro partido distrital sufre la derrota y a la vez la vergüenza en la que nos dejó sumidos la gestión de la Dra. Paulón. Hoy los que avalaron este atropello son los exfuncionarios de Paulón", relató.
"Creo y sostengo la falta de legitimidad del proceso electivo, ya que no hubo una convocatoria masiva para tal fin", añadió.
La reacción de la conducción llegó luego de que se designara al dirigente peronista Eduardo "Tero" Bordón en el cargo de presidente en una reunión realizada en la sede del PJ de Fiambalá.
La nueva comisión manifestó que “tiene objetivos claros de reorganización en donde los participantes concurrieron a debatir los principales temas y elegir las nuevas autoridades, incorporando otras líneas políticas invitadas a la convocatoria”, afirmaron.
Mediante la votación, que ahora se cuestiona, se determinó que Eduardo Bordón estará acompañado por Daniel Sáenz como vicepresidente. En tanto que la secretaria del partido será Paola Torales y la prosecretaria, María Reina Reales.
Según trascendió, un amplio sector del peronismo comenzó a exteriorizar la intención de “despegarse” de la imagen de Roxana Paulón por las distintas acusaciones en su contra. Además de la cuestionada gestión de gobierno realizada, algunos “viejos dirigentes” manifiestan que durante los ocho años de gobierno de Paulón no fueron contenidos, no tuvieron espacios, nunca fueron escuchados ni valorados. En este sentido reprochan que más de un 90% de sus exfuncionarios fueron radicales de la escuela política de “Coco” Quintar.