martes 15 de septiembre de 2026
Oficialismo complicado

Pausa en el diálogo por la Ley Ómnibus y se definirá en el recinto

Denunciaron cambios en el dictamen que se había aprobado en la Comisión. El Gobierno salió al cruce y negó la versión.

Luego de un último e infructuoso intento de negociación bilateral de los distintos bloques de la oposición dialoguista con un emisario del Gobierno que se instaló en la Cámara de Diputados, las conversaciones quedaron suspendidas hasta nuevo aviso y la suerte de la Ley Ómnibus quedará atada a la votación del proyecto en el recinto, con el riesgo para el oficialismo de que buena parte del articulado de la megainiciativa quede mutilado.

Distintas situaciones enrarecieron los consensos que parecían haberse alumbrado entre el oficialismo y la oposición cuando ésta accedió a firmar el dictamen de mayoría, aún con numerosas disidencias parciales.

Por un lado, el diputado cordobés de Hacemos Coalición Federal, Carlos Gutiérrez ventiló que luego de que la oposición accediera a firmar el despacho en base a un texto consensuado, el Gobierno aplicó cambios en la redacción del texto, en un acto de mala fe y violación del contrato de confianza entre las partes.

Lo hizo a través de un posteo en la red social X, poniendo el foco en los cambios en el sector de biocombustibles.

"Cuando creíamos que en el capítulo biocombustible se habían logrado las condiciones para alcanzar un acuerdo que contenga a todos los sectores, nos encontramos con que se realizaron modificaciones que nadie sabe, ni quién, ni cómo se hicieron, después de un dictamen firmado", advirtió el legislador schiarettista.

Los cambios en el dictamen no se agotan allí. El diputado nacional de Innovación Federal Agustín Domingo denunció el texto que se difundió horas después de la firma del dictamen de mayoría, un texto que volvía a incluir la derogación del régimen diferencial de tarifas para usuarios residenciales de gas por zona fría.

La eliminación de ese beneficio había sido una pretensión del Gobierno pero que luego había sido supuestamente retirada a petición de sectores dialoguistas de la oposición.

Pero hay más ítems donde se aplicaron cambios, como las retenciones a determinados productos de economías regionales y al régimen de pesca.

El portavoz presidencial, Manuel Adorni, negó que hubieran "negociaciones espurias" en hoteles o domicilios particulares por fuera de la Cámara de Diputados y minimizó la versión de Gutiérrez sobre cambios en el dictamen, aunque no fue certero y dejó flotando la sospecha.

Más específico fue el jefe del bloque libertario en Diputados, Oscar Zago, quien aclaró que el dictamen de mayoría expresa la versión del proyecto que cuatro días antes había presentado el Poder Ejecutivo.

"No sé por qué están diciendo que hubo modificaciones en el último dictamen. Hubo cambios cuando se bajó el número de artículos, pero de ahí a la presentación del día de ayer no hubo ningún tipo de modificación. Si hay alguna que otra variación, se hará en el recinto", ratificó.

En efecto, la respuesta del oficialismo es que esas cuestiones sobre las que la oposición mantiene dudas y que creía que iban a ser zanjadas en el dictamen, finalmente serán corregidas directamente en el recinto.

Introducir solamente una coma en un artículo en el recinto tras la votación en general es una tarea titánica y por demás engorrosa, que suele demandar mucho tiempo de negociación fina y que trabaría enormemente la votación del paquete.

Sin contar el "detalle" de que se trata de una megaley de más de 500 artículos, en los que al menos un centenar tienen observaciones y podrían demandar el mismo trato especial.

Esto conduce inevitablemente a una sesión que podría batir todos los récords en extensión y que tendrá que superar muchos escollos en el ripio de la discordia antes de llegar a un desenlace, sea el que fuera.

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