Ordenan pericia psiquiátrica a sospechoso de abuso contra una niña
Según se indicó, el sindicado tendría retraso madurativo. De momento, no fue arrestado ni imputado.
Un presunto hecho de violencia sexual contra una niña se investiga en Tinogasta. De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, el denunciado presentaría un posible retraso madurativo. Ante esta situación, entre las primeras medidas ordenadas, se dispuso las pericias psicológicas y psiquiátricas a fin de determinar si entiende o no la criminalidad de los hechos que se le reprochan y si puede ser debidamente imputado. Por el momento, el sospechoso no fue arrestado.
La investigación está a cargo del fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial Luis Jorge Barros Risatti. El sospechoso es un hombre de 35 años, allegado a la familia de la víctima, una niña de ocho años. Es decir, se trataría de una persona de confianza.
También se indicó que el presunto ultraje habría ocurrido en el transcurso de la semana. En una vivienda, la niña habría estado durmiendo; de repente, se despertó asustada por lo que estaba sucediendo y sus gritos alertaron a su madre. La mujer llamó de inmediato a la Policía para denunciar el posible abuso. Personal policial intervino en el caso y el sospechoso quedó a disposición de la Fiscalía. En el marco de la investigación, el representante del Ministerio Público también ordenó la activación del protocolo de abuso sexual para la nena y dispuso que se le brinde la contención profesional necesaria.
Puertas adentro
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más extrema que niños, niñas y adolescentes pueden sufrir. No obstante, el dato más importante que advierten los profesionales en esta temática es que en la gran mayoría de los casos se trata de abusos sexuales intrafamiliares: padre, abuelo, hermano, tío o primo son los principales sospechosos.
A la vez, se destacó que la vulnerabilidad en estos casos reside en el hecho de que chicos y chicas, por su inocencia, condición física o sexual no comprenden la criminalidad de los ultrajes, más aún cuando el agresor es padre o un familiar cercano. En este sentido, se destacó que muchos chicos y chicas víctimas de abuso sexual o violencia intrafamiliar no reaccionan porque han normalizado estos ultrajes. “Es un trauma que se acrecienta con el paso del tiempo; chicos y chicas se sienten cómplices, indefensos, humillados y temen ser estigmatizados. La impunidad está promovida por el silencio de las víctimas que callan porque su estado de vulnerabilidad es absoluto. El agresor cohíbe mediante el miedo y culpa, sumado al estado de indefensión que los invade”, detallaron.
Ante una sospecha, duda o certeza sobre un abuso a niños, niñas o adolescentes, es importante realizar la denuncia. En 2018, tras una modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino (CPA) se convierte en carácter de orden público los delitos sexuales contra chicos y chicas. Así, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes. Es decir, se elimina el requisito de la denuncia de los representantes legales del niño, niña o adolescente como condición para proceder. n