miércoles 8 de abril de 2026
Por la numerosa oferta electoral en las PASO

Negocio millonario: llegaron a Catamarca más de $60 millones para imprimir votos

De esa cifra, solamente un tercio fue a parar a alianzas políticas que competirán en las elecciones generales del domingo. Muchos partidos ni siquiera tenían una terminal local.

Para las PASO de este año, el Estado argentino estimaba girar al conjunto de agrupaciones políticas de todo el país 10.931 millones de pesos para financiar la impresión de boletas. Una investigación de El Ruido en conjunto con Connectas reveló que a Catamarca llegaron más de $60 millones con esos fines, pero apenas el 30% de esos recursos llegaron a las fuerzas políticas que competirán en las elecciones del próximo domingo. El 70% de los fondos restantes se repartieron entre partidos políticos y alianzas que solo llegaron con el voto testigo y en la mayoría de los casos no tienen terminales provinciales.

El informe reveló que en las PASO participaron en todo el país 1.818 listas que postularon a 24.144 precandidatos, tanto en la jurisdicción federal (para las categorías de presidente y vicepresidente y parlamentarios del Mercosur) como en las 24 provincias, donde se eligieron diputados nacionales, parlamentario regional del Parlasur y senadores nacionales (en ocho provincias).

En Catamarca, el relevamiento incluyó a 17 fuerzas políticas, de las cuales solamente cinco (5) presentaron una boleta con candidatos provinciales. Además, otras cuatro presentaron candidatos locales en las categorías de diputado nacional y parlamentario del Mercosur por provincia; mientras que el resto solo tenía las candidaturas de presidente y vice, y parlamentarios del Mercosur nacionales. Un caso emblemático es el del partido NEO, que recibió financiamiento para imprimir boletas pero no se presentó como tal en las urnas, sino dentro de la alianza Hacemos Unidos por Catamarca.

En total, llegaron a la Provincia 60.406.453 pesos para financiar la impresión de boletas electorales, de los cuales $23.893.399 fueron para las cinco fuerzas que tenían candidatos provinciales hasta la categoría de gobernador (el 40%) y poco más de $17,8 millones para las tres alianzas con candidatos a gobernador que compiten en las elecciones del domingo: el 30%. Eso incluye a Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza. No incluye al FITU, que sí logró candidaturas en varios municipios.

El dato más llamativo es que de las 17 fuerzas políticas que recibieron fondos para la impresión de boletas en Catamarca, ocho de ellas no tienen o no se les conoce a sus representantes locales. El caso paradigmático es el del partido “Proyecto Joven”, que tenía tres precandidatos a presidente de la Nación y según el informe obtuvo 41 votos en Catamarca. Si se calcula el costo de voto contemplando el monto recibido por la cantidad de votos obtenidos en la elección, cada voto de Proyecto Joven costó $145.360 y fue el voto más caro en la provincia. Otros ejemplos son los partidos “Auténticos Liberales Catamarca”, “Liber.ar”, “Unión del Centro Democrático”, “Política Obrera”, “Movimiento Izquierda Juventud Dignidad”, “Movimiento de Acción Vecinal”, “Frente Patriota Federal” y “Movimiento al Socialismo”, cuyas terminales provinciales son una incógnita.

“Sobre ese universo de precandidatos se montó el despilfarro de fondos y el negocio para algunos. En cada elección, la Justicia electoral le exige a cada partido garantizarle a los electores un mínimo de 50 votos (boletas) por cada urna dispuesta en los centros de votación ubicados en las escuelas. Este año se habilitaron 104.577 urnas en el país. Por una cuestión material, la única auditoría posible desde el Estado es sobre esa pequeña muestra de votos exigida. Si el resto de las boletas efectivamente se imprimieron, nadie lo controla”, indica el informe.

“Para dar un ejemplo del descontrol que representa el sistema electoral argentino: en el tramo presidencial, el único que se vota en todo el país, participaron 27 listas de precandidatos y solo cinco pasaron a las generales. Recibieron financiamiento público para imprimir las boletas del tramo presidencial por 2.714,6 millones de pesos, monto con el cual debieron haber impreso 929,6 millones de boletas para todo el país. Una cifra físicamente imposible de colocar en los espacios dispuestos para votar en las escuelas. Entonces, el mecanismo de esta trampa es recibir fondos para imprimir millones de boletas, pero apenas entregar a la Justicia electoral las 50 que irán en cada urna, y algunas más para mejorar el simulacro”, detalló.

En ese sentido, explicaron que de las 1.818 listas que se presentaron en todo el país, solo 235 competirán el 22 de octubre, es decir apenas el 13% del total.

Mecanismo avalado por ley

Este esquema se inició en diciembre de 2009, cuando el Congreso de la Nación sancionó la “Ley de democratización, de la representación política, la transparencia y la equidad electoral”, que creó las elecciones PASO, lo que les permitió a los partidos políticos tercerizar en la ciudadanía la selección de sus candidatos.

En ese texto, se garantizó que cada agrupación reciba recursos para imprimir una boleta partidaria por cada elector empadronado. Ése fue el origen. Con el financiamiento público a cada sello electoral y los laxos controles sobre el uso de los recursos, se multiplicaron las agrupaciones fantasmas.

Sin embargo, el negocio proliferó en julio de 2015, por una presentación del frente UNEN, que lideraba Elisa ‘Lilita’ Carrió. El sector presentó un recurso de amparo para que el Estado nacional financie la impresión de boletas para todas sus listas que competían en la interna, la Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar al amparo y le ordenó al Gobierno nacional tratar a cada lista como si fuera una agrupación, y así se puso en marcha el mecanismo insólito.

Antes de que la Corte Suprema hiciera lugar al amparo, el ministro Carlos Fayt, el único del alto tribunal que votó en contra de darle a cada lista los mismos fondos para la impresión de boletas que a una agrupación, vaticinó que “la pulverización de la representación se vería alentada de otorgarse a cada lista los recursos que la ley concede a toda la agrupación política”. Finalmente ocurrió.

Advertencia de la CNE

En mayo de este año, la Cámara Nacional Electoral (CNE) advirtió sobre la utilización para otros fines de los fondos públicos destinados a la impresión de las boletas que se usan en las elecciones nacionales, y ordenó a los auditores judiciales en las provincias que refuercen los controles. Determinó que los pagos a las imprentas solo podrían realizarse por medio de cheque cruzado o transferencia bancaria, sistemas que permiten tener la trazabilidad del dinero; y solicitó a la Administración Federal de Ingresos Públicos que preste colaboración para detectar irregularidades.

En el mismo sentido, unos días antes de las primarias 2023, la presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira Rubio, se preguntaba “¿por qué tantos partidos y por qué tantas listas?”. Y respondía: “Algunas agrupaciones son absolutamente desconocidas y ni qué decir de la mayoría de los 27 candidatos a presidente, a los que estamos viendo en la publicidad que paga el Estado a todos los competidores. (…). La razón de esta proliferación de partidos y listas es muy sencilla. En ambos casos la respuesta es: un muy lucrativo negocio”.

Por su parte, un mes después de las PASO, el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, comunicó a la Cámara Nacional Electoral una advertencia sobre la proliferación de listas internas “con escaso margen de representatividad”.

También en septiembre pasado, la Cámara Nacional Electoral le pidió al Congreso Nacional que modifique la normativa de financiamiento de los partidos políticos, para que se baje el gasto público en la impresión de boletas de votación. Reclamó que se revise el mecanismo de asignación de estos fondos, al señalar que la normativa vigente "conduce a resultados irrazonables”.

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