La muerte de Cinthia Aranda, en la madrugada del último viernes y tras agonizar una semana, provocó una fuerte reacción de movimientos feministas y organizaciones sociales y políticas contra la Policía provincial en la ciudad Capital. La mujer fue víctima de su expareja, el sargento Diego Ortega, quien le disparó con su arma reglamentaria en un brutal hecho de violencia de género.