El expresidente Alberto Fernández aseguró, en una entrevista con el diario El País de Uruguay, que se sintió "cancelado en la sociedad argentina" tras dejar la Presidencia en diciembre de 2023. En esa misma entrevista, cuestionó al presidente Javier Milei y volvió a sostener que las acusaciones de violencia de género formuladas por su expareja, Fabiola Yañez, son falsas.
Sobre Milei, el exmandatario cuestionó el anuncio de una inflación proyectada del 17.000% al asumir el Gobierno, que consideró una exageración que los medios argentinos replicaron sin chequeo como si fuera un dato cierto y sostuvo que esa cobertura mediática le dio a Milei un espacio desproporcionado, al punto de presentarlo como un estadista cuando en verdad, a su juicio, "es un pobre imbécil".
En materia económica, Fernández cuestionó al ministro de Economía, Luis Caputo, por pedirles a los argentinos que retiren sus dólares de los bancos para invertirlos mientras, según afirmó, sus propias divisas permanecen en el exterior. También apuntó contra su antecesor, Mauricio Macri, a quien responsabilizó de no haber sido sancionado por la concesión de las autopistas de acceso a Buenos Aires, pese a que dejó de cobrar peajes antes de vender su empresa, ni por la causa Correo Argentino. Sostuvo que la Justicia federal argentina está colonizada por sectores conservadores y que ese sesgo perjudica de manera sistemática a los dirigentes peronistas.
Respecto de la causa por violencia de género que impulsa Fabiola Yañez, Fernández reiteró que las denuncias son falsas y rechazó las versiones sobre un supuesto uso indebido de privilegios durante su gestión en la residencia presidencial de Olivos. Afirmó que fue "el primer presidente que no realizó reformas en esa residencia" y que no se llevó "ni una lapicera" del Estado al finalizar su mandato, algo que dijo no considerar un mérito sino una obligación.