El Seminario Diocesano recupera su cripta histórica
Los trabajos de consolidación de la cripta del Seminario se iniciaron en octubre del año pasado.
Con el fin de preservar la arquitectura histórica de la provincia, proteger la salud y seguridad de quienes visitan y utilizan el lugar se comenzó con la limpieza de las cubiertas y desagües pluviales del Seminario, un edificio emblemático de nuestra ciudad.
El director del Banco de Proyectos, arquitecto Javier Sosa, afirmó que “conservar todos estos tipos de patrimonios arquitectónicos de Catamarca es una tarea importante para permitir que las futuras generaciones conozcan y valoren lo que sus predecesores hicieron en esta provincia, además siempre sirven de inspiración las obras arquitectónicas o las obras de arte para lograr tiempos mejores. Encontrarnos con algo así hace que tengamos un respeto mayor y un cuidado único, sirviendo como esmero, para lograr que este legado siga de generación en generación, transformando el futuro de Catamarca, teniendo en cuenta siempre que la expresión arquitectónica forma parte de un conjunto de ciencias y saberes muy populares. Además, el legado tangible como intangible es lo que enriquece la historia de un pueblo y que sus pobladores sepan que el Seminario Diocesano tuvo esa envergadura, en una ciudad que era tres o cuatro veces más chica que lo que es actualmente y todavía nos impacta saber que ese mismo edificio fue fuente de conocimiento, hace que el patrimonio arquitectónico tenga un valor tan importante para ser conservado“.
Cuentan con un equipo especializado trabajando, tanto el cuidado material como el de las personas que intervienen en esta obran son sumamente delicados.
Estos procesos de restauración y consolidación son lentos ya que se tiene que conservar el material como está, reflotar y hasta a veces reconstruir técnicas olvidadas por muchos, utilizar materiales que hoy en día no están en el mercado pero que son los más compatibles con los utilizados en ese momento, tratando de no intervenir de forma agresiva.
Creación e historia del Seminario
El Seminario Diocesano de Catamarca es obra del arquitecto Luis Caravati a fines del siglo XIX; cuenta con un partido simétrico en el cual hacia el oeste está la iglesia donde se oficiaban las misas y hacia el este, en un planteo similar arquitectónico pero con otra función, se encontraba el mencionado refectorio, en ese lugar comían alrededor de 120 personas que vivían allí mientras cursaban sus estudios.
A su vez, fue muy ingeniosa la postura técnica y criterio que tomo Caravati, porque con el desnivel natural que tienen todas las manzanas del centro de la ciudad de Catamarca, en esos 50 a 60 metros que tiene el edificio fundacional se lograba una pendiente donde se podía alojar funciones de guardado, por eso, en vez de rellenar y hacer cimientos comunes, tomó la iniciativa de hacer cimientos abovedados que permitían tener espacios interiores más amplios, además de estar soterrados, muros de calicanto y ladrillo, logró que haya una temperatura constante que permitía que los alimentos se conserven prolongadamente.
Es muy difícil de encontrar dentro de la provincia alguna obra que se compare con esta brillante propuesta de Caravati, por ello en el siglo XXI esta cripta tiene un valor extraordinario para el legado del patrimonio arquitectónico de Catamarca.