jueves 2 de abril de 2026
CARA Y CRUZ

El precio del cargo

Debut amargo para un triunfo electoral y pésimo homenaje a la restauración democrática. Así podría definirse el escandaloso episodio que protagonizaron el viernes a la tarde-noche los concejales de Belén con la elección de autoridades del cuerpo. En los comicios del 14 de noviembre pasado, el peronismo había logrado torcer una larga racha de derrotas a manos de Juntos por el Cambio, hegemonizado allí por el radicalismo. Y era lógico suponer que tal cambio se trasladaría al gobierno del Concejo Deliberante. Sin embargo, los radicales se dieron con el gusto de armar su propio Caballo de Troya.

Luego de la despedida de los ediles que concluyeron su mandato, juraron los electos: Luis Yacante y Andrea Carabajal (Frente de Todos) y Genaro Contreras, exdiputado provincial (Juntos por el Cambio). Con la nueva composición, el CD belicho quedaba con 4 peronistas y 3 opositores. El FT propuso como presidente a Yacante, a Carabajal como vice primera y a Guillermo Valdez Franco como vice segundo; es decir, sin ningún lugar a la minoría en el esquema.

El estrecho espacio del edificio se había colmado de dirigentes del FT y afuera quedaron los militantes preparados para cantar la marchita. No hubo tal fiesta, sino todo lo contrario.

En efecto, porque JxC presentó su apuesta con la peronista Roxana Figueroa como presidenta, Carabajal como vice primera y Hugo Teme (JxC) como vice segundo. Inmediatamente se escucharon gritos de repudio hacia Figueroa, a quien la tildaron de “traidora”, fue lo más suave que le dijeron. Como Figueroa votó por ella misma, las propuestas quedaron empatadas y fue la presidenta saliente, Irma Magallán, quien desniveló a favor de la lista de JxC. Y sin esperar más la hizo jurar. Fue el comienzo de un bochorno para el olvido.

Figueroa tuvo que salir del CD custodiada por la Policía, cerca de las 23. Los militantes estaban enardecidos. Además de insultos de grueso calibre, reclamaban a la conducción del PJ que la expulse del partido. “No puede traicionarnos así, no merece estar donde está”, “bajo las piedras te vamos a buscar”, fueron algunas de las expresiones escuchadas. Y no fueron solo palabras: en el momento de subir al móvil policial rumbo a su casa cayó una lluvia de piedras sobre los escudos de los uniformados.

Un rato antes, Figueroa había tratado de justificar su decisión de alinearse con la propuesta opositora. "Más allá de lo difícil, voy a decirles que en este Concejo Deliberante está representado el peronismo de Belén”, afirmó. "Yo soy una mujer peronista, de cuna peronista y he trabajado estos dos años a través de ordenanzas que han defendido la perspectiva de género, el valor de la mujer, la inclusión de la mujer es mi línea de trabajo. En este tiempo he sufrido hechos de violencia y en mi condición de mujer. Soy peronista, voy a ser peronista toda la vida. Hay que terminar con las imposiciones, creo que la madurez política pasa por esto", dijo.

Fue el radical Teme quien, al día siguiente, blanqueó la jugada. Comentó que eligieron a Figueroa porque con ella “uno puede dialogar”, pero sobre todo porque con “este esquema JxC logró dos cargos políticos y dejó tres para la presidenta electa, quien deberá decidirlos”. Es decir, se quedaron con cinco cargos políticos totales que tiene el cuerpo.

"Roxana fue muy violentada, y hay que aclarar que ella no se pasó a Juntos por el Cambio, ni hubo ninguna traición. El peronismo tendrá la mayoría y tiene la presidencia. Pusimos a una persona que consideramos conveniente y con el objeto de ganar un funcionario más en el CD", explicó Teme. Nada más qué aclarar: “Pusimos”, expresó, que es lo mismo que decir que eligieron por el sector más votado en las urnas.

Figueroa podrá hacer gala de su profunda perspectiva de género y de su condición de mujer luchadora. Pero nada de eso puede ser alegado para excluir la conducta política. Mal que le pese, se prestó al juego del radicalismo derrotado en Belén. Aceptó ser su Caballo de Troya solo para quedarse con el cargo para ella y otros tres para sus colaboradores.

Todo ello sucedió el día que los argentinos recordaban los 38 años de la recuperación de la democracia. Atinado homenaje el de Belén.n

Seguí leyendo

Te Puede Interesar