El informe psicológico indicó que Martínez tiene "personalidad manipuladora"
Se trata de la pericia que se realizó durante la investigación del homicidio de su pareja, Fernando Reyes. Los especialistas advirtieron que en ella “no se destaca capacidad de empatía”.
Pareja. Reyes y Martínez tienen dos hijos en común.
Durante la investigación del asesinato de Fernando Reyes, ocurrido en la localidad de La Ciénaga, Belén, se realizaron las pericias psicológicas de Danna Estrella Martínez, Simón Alcides Toranzos y María del Valle Villagra, los tres imputados que tiene la causa.
El informe psicológico que se hizo sobre la persona de Martínez, que estaba en pareja con la víctima, señaló que ella tiene “personalidad manipuladora” y “con escaso registro del otro”. También indicó que en ella “no se destaca capacidad de empatía”. De acuerdo con lo que observaron los peritos, Martínez tiene “demanda continúa, busca llamar la atención y ser el centro”. Además, consideraron que posee “afectividad superficial, lábil y egocéntrica”. “Surgen indicadores de impulsividad, con descarga de la agresión hacia el exterior y escasa tolerancia a la frustración”, detallaron.
Con respecto a Toranzos, los peritos percibieron que cuenta con una “red de contención familiar y social acotada”. El hombre tiene “tendencia al hermetismo y al retraimiento”. Por otra parte, remarcaron que notaron “indicadores de impulsividad, agresividad sádico verbal, escasa tolerancia a la frustración”.
En tanto que, de Villagra, mencionaron que “se evidencia inseguridad, preocupación y angustia contenida”. Según los especialista, en ella hay “presencia de inconformismo y susceptibilidad a la crítica”. También destacaron los “indicadores de impulsividad y ansiedad de tipo persecutoria” y su “escasa tolerancia a la frustración”.
Martínez, Toranzos y Villagra están acusados por el crimen de Reyes, quien fue asesinado de manera brutal. El homicidio ocurrió entre el 3 y el 4 de diciembre de 2022, en horas de la madrugada. Por este suceso, la Fiscalía imputó a Martínez por el delito de “homicidio triplemente agravado por relación de pareja previa, con alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas en el carácter de coautora”; y a Toranzos y Villagra por el delito de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas en el carácter de coautores”.
Este año se realizará un juicio por jurados en contra de los acusados. La Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial ya está desarrollando las audiencias preliminares al debate popular.
Contexto
En sus últimas horas de vida, Reyes estuvo frente a una garita que está ubicada sobre Ruta Nacional Nº 40, más precisamente en el kilómetro 4109. Ese era un punto de encuentro. Reyes, su pareja Martínez, y una amiga de ella, Villagra, habían acordado reunirse en el lugar para luego dirigirse a un baile que se iba a realizar en la noche del 3 diciembre en el Club San Roque, situado en La Ciénaga de abajo. Para la Fiscalía, para ese entonces, ya existía un “acuerdo delictual” entre Martínez, Villagra y Simón Alcides Toranzo para “quitarle la vida a Reyes”.
Según la investigación, tras encontrarse Reyes, Martínez y Villagra, quienes tenían previsto ir al baile, ellas convencieron al hombre de acortar la distancia a través de un camino viejo, trazado en la Ruta Nacional Nº 40. En la zona, en inmediaciones de una columna de cemento de luz, a unos 300 metros aproximadamente, al margen del río de La Ciénaga, Toranzos esperaba sentado arriba de una piedra. Estaba en la orilla del camino, aguardaba su momento. Una vez que Toranzos los cruzó en el camino, aprovechando la oscuridad que había, él arrojó a Reyes una piedra a traición que impactó en la cabeza.
Luego, siempre de acuerdo a la pesquisa, Toranzos y Reyes se trenzaron en una pelea. En ese pleito, Martínez colaboró con Toranzos, golpeando a Reyes con un palo de escoba. En tanto, Villagra neutralizó a Reyes arrojándole piedras. Una vez que Reyes se encontraba boca abajo, fue ultimado por Toranzos, quien le lanzó una piedra de gran tamaño por la cabeza, quitándole la vida ante la mirada de Martínez y Villagra, según la descripción del hecho que hizo la Fiscalía.
Pero eso no fue todo. Después, con Reyes sin vida, Martínez, Villagra y Toranzos juntaron piedras, ramas, troncos y -aparentemente- con una botella de líquido inflamable, “a los fines de ocultar el delito y lograr impunidad”, trasladaron a la víctima unos 50 metros y prendieron fuego el cuerpo. Los investigadores precisaron que la fogata “se veía desde la ruta”. Posteriormente, ocultaron los restos del cadáver de Reyes “con piedras, ramas y tierra”. Para no generar sospechas de lo que había sucedido, Martínez, Villagra y Toranzos fueron al baile en el Club San Roque. En la ocasión, Martínez y Toranzos tuvieron muestras de afecto mutuo, de acuerdo con la investigación.
El 4 de diciembre, en horas de la tarde, desapareció otro hombre en La Ciénaga. Por esta desaparición, el 5 de diciembre se inició una búsqueda en la localidad para tratar de dar con su paradero. Esto puso en alerta a Martínez, Villagra y Toranzos, porque existía la posibilidad de que, mientras buscaban a otro hombre, puedan hallar los restos de Reyes. Ante esta situación, Martínez y Toranzos habrían trasladado parte del cuerpo de Reyes, en bolsas de consorcio y de alimentos para perros, al otro lado del río de La Ciénaga, enterrándolo en el lugar, según la Fiscalía.