domingo 20 de noviembre de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Cara y Cruz

El dilema Guaraz

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Ramón Elpidio Guaraz, intendente de Santa Rosa desde hace nada menos que tres lustros, amenaza con convertirse en un problema de primera magnitud para el peronismo provincial.

Un tan sólido como feudal régimen de control político le ha permitido hasta ahora retener el poder en su distrito pese a la recurrencia en escándalos y desvaríos que forman parte de sus señas particulares, pero el procesamiento por abuso sexual y privación ilegítima de la libertad que lo tiene por objeto, impacta a nivel provincial y coloca al oficialismo ante una contradicción palmaria: las contemplaciones políticas que le dispensa son incompatibles con los principios de género que proclama.

El dilema partió al bloque del Frente de Todos en la última sesión de la Cámara de Diputados.

Cuando la radical Natalia Herrera propuso tratar sobre tablas un proyecto de declaración repudiando la continuidad del jefe comunal en su puesto mientras se desarrolla el proceso judicial en su contra, el peronista Juan Denett detonó una rebelión femenina en la bancada oficialista al considerar que lo adecuado era girarlo a comisión para un análisis más exhaustivo.

Los varones justicialistas se inclinaron por la posición de su congénere y las mujeres –salvo dos- votaron por el debate inmediato, junto a la oposición.

La votación fue confusa y finalmente la iniciativa fue enviada a comisión, pero lo interesante son las proyecciones de la fractura.

Denett es un enfático adherente del discurso de género. Hace unas semanas, por ejemplo, asumió caballerosamente la defensa de su compañera de bloque, Verónica Mercado, a quien Hugo “Grillo” Ávila le había enrostrado que el mérito exclusivo que tiene para ocupar la poltrona es ser sobrina del extinto Armando “Bombón” Mercado.

Denett le imputó a Ávila leso “machirulismo” y le advirtió que no le permitiría “invisibilizar bajo ningún punto de vista” a ninguna mujer, con tanta mala fortuna que se le trabó la lengua y lo más destacado de su intervención terminaron siendo sus dificultades para pronunciar el verbo “invisibilizar”, con las que los pillos de las redes sociales hicieron dulce.

Tal vez prefirió en esta cuestión del repudio a Guaraz ensayar en comisión para no trabucarse de nuevo, pero ha de convenirse que la situación de la muchacha que denunció al intendente debería ser para el temperamental legislador bastante más indignante que una acusación de nepotismo y que recién ahora atina a acordarse de la mora judicial en un proceso que lleva meses en los titulares y ha provocado pronunciamientos incluso de mujeres peronistas.

El proyecto de la radical Herrera tiene la virtud de plantear nítidamente la distancia entre las palabras y los hechos. Una cosa es hablar en abstracto y otra muy distinta actuar frente a un hecho concreto: un intendente del propio palo en la mira judicial por violencia de género.

Las diputadas justicialistas lo resolvieron con coherencia. En palabras de Denett: se negaron a “invisibilizar” el caso Guaraz y, por el contrario, lo hipervisibilizaron con una división del bloque.

Las legisladoras oficialistas, además, maniobraron con astucia, pues plegarse a la moción de Denett implicaba entregarle la bandera de género a sus antagonistas políticas, encima para evitar que quedara expuesto al debate un personaje tan polémico como Elpidio.

Denett tiene razón en un punto: en términos jurídicos, Guaraz es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

Sin embargo, la cuestión es política, no jurídica y se resume en una pregunta: ¿qué hará el PJ si un intendente procesado por ultraje pretende ser reelecto?

Procesado, no acusado. Como estaba Enrique del Carmen Aybar las dos veces que fue reelecto intendente de Puerta de Corral Quemado.

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Golpiza. en inmediaciones al edificio del círculo policial.

Te Puede Interesar