Lo aseguran desde prevención y abordaje de salud mental
El deterioro de la salud mental en Catamarca lo sufren más los jóvenes
Los problemas económicos y no poder llegar a las metas frustran a los adultos pero mucho más a los adolescentes y jóvenes que no pueden gestionar sus emociones. Aconsejan pedir ayuda a profesionales.
Contención. La línea 135 funciona hace tiempo para acompañar en momentos difíciles.
El inicio de un nuevo año vuelve a poner en foco una problemática creciente en Catamarca: el deterioro de la salud mental y la presión constante sobre un sistema de asistencia que ya se encuentra sobrepasado. La situación impacta con mayor fuerza en jóvenes y adolescentes, atravesados por las consecuencias de la pospandemia, la crisis económica y la frustración de proyectos personales postergados por diversos motivos.
Así lo advirtió la licenciada Carolina Álvarez, directora provincial de Prevención, Promoción y Abordaje Comunitario en Salud Mental y Adicciones, quien remarcó que el cierre de 2025 dejó un escenario complejo, marcado por la desesperanza, el cansancio emocional y la sobreexigencia individual y social.
“Los jóvenes son quienes recibieron el mayor impacto. Muchos tuvieron que interrumpir estudios, postergar proyectos personales y luego rehacerse en un contexto que no siempre es favorable. Esto genera la sensación de estancamiento y frustración que no hace para nada bien”, explicó la funcionaria.
Álvarez señaló que el tradicional balance de fin de año suele profundizar estos estados emocionales, ya que expone lo que no se logró concretar. En ese sentido, subrayó la necesidad de analizar no solo las situaciones individuales, sino también las condiciones sociales, culturales y económicas, para evitar caer en exigencias desmedidas.
“Pretender grandes logros en contextos adversos puede llevar a una sobreexigencia que termina impactando negativamente en la salud mental. Es fundamental ser amorosos con uno mismo, reconocer hasta dónde se pudo llegar y sostenerse”, afirmó.
La directora provincial advirtió que sentimientos como la desesperanza, el desánimo o la percepción de que “nada funciona” están directamente vinculados a estas condiciones estructurales y no deben abordarse únicamente desde una mirada individual.
“No se trata de un positivismo vacío, sino de detenerse, cuidarse y evitar una devastación emocional porque desde allí es muy difícil salir solos. Los jóvenes sobre todo sufren mucho las pérdidas, por ejemplo una separación y luego les cuesta mucho sobreponerse”, sostuvo.
En este contexto, dijo que los profesionales tienen muchos pacientes y que el sistema responde pero nunca es suficiente en los tiempos que se vive, también destacó la importancia de los dispositivos de contención disponibles en la provincia, especialmente la línea 135 – Salud Mental Escucha, un servicio gratuito de primera contención ante crisis emocionales o riesgo suicida, con alcance en todo el territorio provincial.
“La línea 135 no solo atiende a personas en crisis, sino también a quienes acompañan a alguien que está atravesando una situación difícil. Brinda orientación, contención y seguimiento, conectando con los organismos correspondientes según cada caso”, explicó Álvarez.
El servicio cuenta con operadoras capacitadas que realizan evaluaciones iniciales, seguimiento posterior y derivaciones específicas para niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores. Según indicó la funcionaria, la demanda es sostenida y refleja la magnitud del problema.
“La gente llama a la línea no solo porque no sabe qué hacer por su situacion personal, sino que otros llaman porque acompañar a alguien que está mal también genera angustia y quieren saber cómo actuar.
Tener una palabra de orientación y contención puede marcar una diferencia”, remarcó.
Finalmente, Álvarez llamó a priorizar el cuidado de la salud mental, especialmente en momentos de cierre y comienzo de ciclos y a utilizar los recursos disponibles sin temor ni estigmas. “Cuidar la salud mental también es frenar, sostenerse y pedir ayuda. No es debilidad, es una forma de seguir adelante”, concluyó.