La tan promocionada Superliga que se avecina en el fútbol
argentino es resistida por los clubes más modestos. Esta semana llegó a Buenos
Aires Javier Tebas, el titular de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), para
explicar el formato que se piensa imitar, en la Argentina.
Algunos cuestionan este método, ya que los dos grandes, Real
Madrid y Barcelona, cuentan con beneficios en una relación de ocho a uno con
las instituciones más chicas, lo que deriva, entre más, en la hegemonía de
campeonatos y títulos. Sin embargo, según dicen los que defienden el modelo, la
versión argentina intentaría hacer un reparto más justo de los ingresos.
La exposición realizada durante la jornada por Tebas ante
los representantes de distintas instituciones argentinas en el predio de AFA en
Ezeiza fue considerada como "atractiva e interesante" por los
concurrentes, generándose resistencias en la mayoría de quienes previamente se
oponían a ella por la premura con la que se la pretende poner en marcha (para
el inicio de la temporada 2016-2017 de agosto).
Pero para entender de qué se trata la Súper Liga y como
funcionaría en el fútbol argentino, Tebas dejó hoy las siguientes pautas bien
específicas que ayudaron a clarificar el panorama:
1- Volver al torneo de 20 equipos en primera división y la B
Nacional, las dos categorías que compondrían la Súperliga, ya que desde la
Primera B a la D, así como los certámenes correspondientes al Consejo Federal y
el seleccionado argentino, su principal fuente de ingreso, quedarán bajo la
órbita de la AFA. Para llegar a esas cifras la idea es hacer descender de a
cuatro equipos en cuatro temporadas y subir de a dos.
2- La AFA también mantendrá bajo su tutela el Tribunal de
Disciplina y también la designación de los árbitros para los partidos de todas
las categorías, pero no así en todo lo que tenga que ver con la Súper Liga.
3- El calendario seguirá teniendo la impronta europea,
jugándose los torneos de agosto a junio, pero desaparecerán los promedios del
descenso, y deberán respetarse a rajatabla fechas y horarios, tal como sucede
en el Viejo Continente. La Copa Argentina seguirá jugándose también bajo el
contralor de la AFA.
4- La AFA tendrá representación en la Conmebol, donde la
idea es proponer que las Copas Libertadores y Sudamericana sean anuales.
5- Los ingresos por derechos de televisión de la Súper Liga
podrían triplicarse y para eso se licitarían hasta 2030, pero manteniendo la
gratuidad hasta 2019, cuando vence el contrato de Fútbol para Todos. Después
sería pago.
6- La iniciativa de crear un canal de televisión temático
por donde se emita la actividad del seleccionado Selección y las categorías
menores, además de futsal y otros eventos, no avanzaría, porque todo lo
producido por el representativo nacional en concepto de ingresos sería también para
la AFA.
7- La distribución de los ingresos se realizará de la
siguiente manera: Del total de lo que se perciba por derechos televisivos, el
80 por ciento irá a los clubes de primera división y el otro 20 por ciento se
repartirá en partes iguales entre la B Nacional y la AFA, con un 10 para cada
uno.
A su vez los clubes de primera de la Súperliga repartirá la
mitad de ese 80 por ciento en partes iguales para todos y el resto por
porcentajes que estarán relacionados con el rating televisivo, el mérito deportivo
(por ejemplo hoy dos 'chicos' como Lanús y Godoy Cruz estarían entre los
principales beneficiados) y cantidad de socios.
8- El 10 por ciento que recibiría la AFA de los derechos de
televisión de los clubes de primera y B Nacional deberá utilizarlos para
sostener a las categorías B, C y D, más las que participan de los torneos del
Federal A, B y C.
9- Para sanear las cuentas de los clubes ninguna institución
podrá contraer nuevas deudas, bajo el riesgo de sufrir sanciones deportivas si
lo hacen. Para favorecer esto se creará un Fondo de Inversión con el objetivo
de remodelar los estadios de primera división y la B Nacional que están
comprendidos por la Súper Liga.
10- La AFA recibirá dinero que se obtendrá del 90 por ciento
(80 de primera y 10 de la B Nacional) de los derechos de televisación de los
partidos de la Súper Liga para facilitar que los clubes vayan saldando las
deudas que mantienen con ella.