El nuevo presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, presidirá hoy su primera reunión del Comité Ejecutivo de la entidad rectora del fútbol, que presentó ante la justicia de Estados Unidos una demanda contra los ex dirigentes futbolísticos imputados en la investigación por corrupción y venta de votos en la elección de sedes de los Mundiales.
En el escrito, se alega que "múltiples miembros del comité ejecutivo de FIFA abusaron de su posición y vendieron sus votos en múltiples ocasiones" y resalta que los ex ejecutivos Jack Warner y Charles Blazer, idearon un sistema para obtener diez millones de dólares a cambio de su apoyo a Sudáfrica al Mundial de 2010.