Investigadora mexicana dictó un taller de teñido sustentable para artesanos en Casa de la Puna
La Dra. Ana Lilia Vigueras Guzmán enseñó técnicas en frío con cochinilla y recursos naturales. Más de 50 personas participaron del encuentro en la ciudad.
En la tarde de este miércoles, en Casa de la Puna, se vivió un importante encuentro de saberes, colores y tradiciones ancestrales, en el taller de “Teñido de Textiles con Pigmentos Naturales”, que convocó a más de 50 personas interesadas en aprender técnicas sustentables aplicadas al arte textil. La capacitación estuvo a cargo de la Dra. Ana Lilia Vigueras Guzmán, docente e investigadora de la Universidad de Guadalajara, quien llegó a Catamarca en el marco de una estancia de investigación impulsada por CREAS, la Unidad Ejecutora de doble dependencia entre el CONICET y la Universidad Nacional de Catamarca.
La actividad organizada por la Secretaría de Extensión Universitaria y el CREAS, en vinculación con la Municipalidad de la Capital, formó parte de la agenda promovida por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la ciudad y tuvo como objetivo compartir conocimientos vinculados al uso de tintes naturales, especialmente a partir de técnicas de teñido en frío, una metodología que permite conservar mejor los pigmentos y reducir el impacto ambiental.
“Venimos principalmente a buscar cochinillas que puedan servir como pigmento natural y también a transmitir esta técnica a las artesanas locales”, explicó la investigadora mexicana, quien trabaja con un insecto que vive en las tunas y del cual se obtiene un colorante rojo utilizado ancestralmente en México para teñir textiles y artesanías.
Durante el encuentro, Vigueras Guzmán destacó que uno de los principales desafíos consiste en reemplazar progresivamente las anilinas industriales por colorantes naturales que no contaminan los ríos y que pueden obtenerse de productos cotidianos presentes tanto en la cocina argentina como mexicana. “Muchos colorantes naturales son susceptibles al calor o a la luz. Por eso desarrollamos técnicas de teñido en frío que permiten aprovechar al máximo el color sin perder intensidad”, explicó.
La especialista también remarcó el valor turístico y cultural que adquieren estas prácticas: “Hoy en México existe una fuerte tendencia a volver a lo natural y eso también aporta valor a las artesanías y al turismo”. La recepción de las artesanas catamarqueñas fue altamente positiva. Según comentó la docente, las experiencias previas desarrolladas en Belén y Santa María reunieron a más de 170 personas interesadas en incorporar esta técnica sustentable y accesible.
“Fue realmente motivador ver cómo aceptaron esta nueva forma de teñido. Son técnicas económicas, fáciles de aplicar y creemos que pueden generar un verdadero cambio en la calidad de sus producciones”, señaló. Asimismo, la investigadora destacó la creatividad y el conocimiento ancestral de las tejedoras locales: “Yo siempre les digo que voy a aprender más de ellas que ellas de mí. Los artesanos ya traen consigo todo ese conocimiento transmitido de generación en generación. Nosotros solo aportamos herramientas para potenciarlo”.
Entre los aspectos que más la sorprendieron mencionó la intensidad de algunos tonos amarillos obtenidos en Catamarca: “Nos maravillaron los colores que logran aquí, especialmente con la cebolla. Son pigmentos únicos, porque cambian según el cultivo, la tierra y el entorno”. Finalmente, la docente mexicana expresó su deseo de regresar a la provincia para reencontrarse con las artesanas y conocer las futuras creaciones surgidas a partir de este intercambio cultural y científico. “Espero volver algún día y encontrar todos esos trabajos terminados y en exposición, porque estoy segura de que van a lograr cosas increíbles”, concluyó.