El accionar de la policía y la justicia ante los casos de violencia de género protagonizados por miembros de la policía provincial saca a la luz un funcionamiento discordante. Por un lado, procesos judiciales faltos de celeridad lo cual es utilizado por los mandos policiales como justificación para la reincorporación de efectivos sancionados, y por el otro, uniformados que son juzgados pero desde la jefatura policial no se los da de baja. Mirá el informe:





