domingo 14 de abril de 2024
Adoptar

Otra forma de ser madre

En 2007, Silvina Avellaneda adoptó a un bebé. Su hijo tiene una condición neurocognitiva y ella lo recibió con los brazos abiertos.

Algunos bebés son traídos “por la cigüeña”; otros se conciben a través de la ciencia y, en algunos casos, otras personas llenan formularios para recibir a un hijo. Silvina Avellaneda quería tener un hijo y su deseo era adoptar. En 2007 inició el proceso y, en el momento indicado, le dijeron que había un bebé, con una condición neurocognitiva. Ella, sin pensarlo dos veces, lo aceptó con el corazón abierto. Hoy, su hijo Francisco Manuel, “Fran”, es un adolescente de 17 años.

Madre e hijo, ambos catamarqueños, actualmente viven en el barrio porteño de Colghan, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fran es hijo único y adolescente. Con su mamá Silvina forman una familia monomarental. “Es él y yo. Somos una familia”, expresó. En el marco de la pandemia, Silvina y Fran se mudaron con su mamá. También se sumó su hermana mayor con su hija. “Mi hermana adoptó a una adolescente de 16 años. Somos cinco”, aclaró. Pese al cambio de domicilio, el vínculo con Catamarca se mantiene y suele venir de visita.

Silvina fue noticia en medios nacionales y Revista Express se comunicó con ella. “Adoptar es una forma de ser madre”, comentó. Su proceso para ser mamá comenzó en 2007. Se anotó en el Registro de Adoptantes que por entonces se encontraba en la órbita de los Juzgados de Familia. Silvina se inscribió por otra convocatoria pública, para buscar una familia para otro niño. Este llamado lo efectuó el Juzgado de Familia de Segunda Nominación, de la jueza Ana Valdez. Luego, la llamaron desde el Juzgado de Familia de Primera Nominación, por entonces a cargo de la jueza Susana Moreno. Hoy, ambas magistradas se encuentran jubiladas. La postulante, oportunamente, se entrevistó con ambas.

El proceso continuó, había que formalizar la inscripción y completar una ficha. Silvina detalló que un secretario le tomó los datos y la entrevistó. “Me acuerdo que era un muchacho muy joven; se llamaba Fabricio Gershani Quesada –hoy juez Penal Juvenil-. Él fue el comienzo, llenaba las fichas en la computadora. Me hacía un montón de preguntas. Me preguntaron en qué condiciones estaba para ahijar y dije que no tenía problemas en ninguna situación. No tenía problema con ninguna situación de salud ni de rasgo físico ni de edad. Después, tenía que esperar a que me llamaran”, contó.

Recuerda que le hacían preguntas y ella, convencida, respondía “quiero ser mamá”. El 11 de julio de ese año su sueño se hizo realidad. La llamaron para avisarle que había un bebé esperando por una familia; al día siguiente estaba todo listo para conocerlo. Su dulce espera no fue de semanas, sino de días. Le informaron que el bebé se encontraba internado por una condición neurocognitiva, sin una buena evolución. Si bien su hijo nació en Catamarca, el encuentro se concretó en Córdoba, donde el bebé realizaba un tratamiento.

“Me llaman y digo ‘es para mí; se recibe’. Estaba enloquecida por ir a conocerlo. Tuve mi dulce espera que fue mucho más corta. El último tramo fue tremendo”, expresó entre risas.

Silvina habla de su hijo con orgullo, con amor y con prudencia porque respeta las cuestiones privadas de “Fran”. “Si él quiere, lo tiene que decir y si no quiere, no. Lo que es suyo lo comparte, si quiere. Además de respetarlo, lo vivo naturalmente. Lo siento realmente mío. No lo parí, pero (fue) más o menos…”, comentó.

Corazón abierto

En relación con la adopción, Silvina reconoció que hay muchos prejuicios, con base a su experiencia, consideró que se debe abrir el corazón. “Si un chico adjudicado sacude los cuerpos y ablanda el corazón, sería buenísimo… Es abrir la cabeza y el corazón”, reflexionó.

Muchas veces, se pone en el tapete las condiciones que suelen presentar los niños. Se escuchan frases como “me anoté hace muchos años”. “A veces, querés un bebé de meses a tres años y no; es difícil. Generalmente, hay chicos más grandes que están esperando. Es más difícil para los chicos grandes. Me pongo en su lugar. La mayoría de las personas no hemos pasado por esa necesidad. Imaginate un chico que está en un hogar, que se siente solo. Hay muchas situaciones que las pasan solos y se hacen a los golpes. Se hacen una coraza y cuanto más pasa el tiempo, ese chico pasa sin poder gozar de los derechos de los niños, como el de vivir en familia. Ponete en el lugar del niño. Todos traemos la mochila”, advirtió.

En lista de espera, muchos chicos aguardan por una familia. Algunos de ellos, son niños grandes y otros adolescentes. “Todos los chicos tienen caprichos. Todos los chicos tienen necesidades especiales; todos los chicos necesitan contención y asistencia médica y los padres también. Les recomiendo que, si pueden, se preparen”, aclaró.

En este sentido, comentó que hay grupos de acompañamiento. Estos son puntos de apoyo para recibir información. “También tienen el derecho a formar una familiar, ser felices y aprender muchas cosas”, aseguró.

Silvina abrió su corazón y compartió su historia. Su idea es poder abrir el corazón… “que abracen la maternidad como vienen los chicos, que no se agarren a una situación, a una condición o a un diagnóstico. Eso puede cambiar. Una vez que están en familia, algunas cosas pueden sanar o cambiar. Eso es lo fundamental. Algunas personas dicen ‘estoy anotada desde hace más de 10 años’. ¿Qué pasa? ¿Quién está estancado? Se busca una familia para el chico, no un chico para la familia”, aclaró.

¿Querés adoptar?

Las personas que quieran adoptar deben inscribirse en el

Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos. De esta manera, se garantiza a los postulantes una inscripción única, que se realiza en la jurisdicción de su domicilio real, de forma personal, gratuita, que no requiere abogado y con validez en todas las jurisdicciones adheridas. Cada dos años, se debe ratificar la voluntad, a los efectos de mantener vigente la inscripción.

Este Registro se encuentra en Maipú N° 354. Los teléfonos de contacto son

0383 437667/68/69 int.252. También se puede consultar a través del mail [email protected].

Además, en la red social de Instagram se encuentra la comunidad @serfamiliaporadopcion. Se trata de un grupo que tiene el objetivo de fortalecer los procesos que restituyen el derecho de niños, niñas y adolescentes a tener su familia definitiva. A través de videoconferencia, se realizan dos reuniones al mes. Esta comunidad es un dispositivo para conversar a partir de preguntas. Está dirigido a personas que desean adoptar (inscriptas o no). Se responden preguntas, se aclaran dudas y se comparten emociones.

Fotos: Gentileza Silvina Avellaneda

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