miércoles 18 de enero de 2023

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Recuerdo

Mujeres excluidas de la memoria

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La ausencia de las mujeres de las historias oficiales ha caracterizado la concepción de sus historias de modo que a veces podemos encontrarlas sólo fragmentariamente y tras la ardua indagación bibliográfica. Así llegamos a saber que existieron mujeres maravillosas.

Hoy voy a destacar a una maestra rural que dejó su huella educativa en el interior profundo. Es Norma Isabel Lagoria; nació en Santa

María un 20 de noviembre de 1953 y es docente en una escuela rural ubicada en localidad La Ovejería.

En distintos parajes rurales de Argentina, existen escuelas ubicadas en zonas inhóspitas y sin acceso a internet. Con alumnos con necesidades diversas. Frente a esta realidad, están las maestras con todo el amor dedican su vida a la institución.

Lagoria, en la escuela del Fierrito en La Ovejería, una de las cosas que más disfrutó de su labor como maestra, fueron los proyectos educativos y los diferentes acontecimientos que han ido configurando la trama de la historia, sus luchas cotidianas su preocupación crecer y acrecentar el número de alumnos, desde una comunidad educativa comprometida.

Ese camino de trabajo distante aproximadamente a 200 kilómetros de Santa

María lo recorrió cada día, con esfuerzo pasión y responsabilidad, porque una parte del trayecto sólo se lo podía realizar a lomo de mula. Así, convirtió los desafíos y debilidades en fortalezas.

En la escuela albergue y de jornada completa, los alumnos permanecían durante toda la semana. Llegaban el lunes temprano y el sábado luego del almuerzo regresaban a sus hogares. Trabajar como maestra rural implica vivir con los niños, las 24 horas del día y no solo se limita a la función como maestra, además implica estar atentas a otras cuestiones, sí están enfermos, triste, felices, si tienen algún problema, enseñarles que la vida está llena de cosas lindas por descubrir. Trabajan también para mostrarles otros horizontes y motivando a que cuando terminen el secundario sigan estudiando y profundizando en lo que quieran ser.

Lagoria profesora de nivel primario de Matemática y

Computación además es escritora. Toda la historia que encierra una institución y la experiencia enriquecedora, con la comunidad la cuenta en su libro La Ovejería. Dónde están registrados hechos y acontecimientos que lleva a valorar la historia que se construye no sólo con la información archivada sino también recurriendo a los recuerdos y narraciones de las personas que vivieron en esa época y se convirtieron en fuentes de información. Como decía Gabriela Mistral en uno de sus poemas dedicados a las maestras rurales “¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso, largamente abrevaba sus tigres el dolor! Los hierros que le abrieron el pecho generoso ¡Más anchas le dejaron las cuencas del amor!”

Toda nuestra admiración a esas mujeres maestras con historias inspiradoras sobre el oficio de enseñar.

De mujer a mujer, honro lo más sagrado en ti. ¡Hasta el próximo domingo!

Facebook: Sonia Luna

Instagram: @sonialuna.ok

Youtube: Mujeres en radio

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