viernes 14 de junio de 2024
Nuevas formas, otros desafíos

Moliendas del Ambato

Elaboran harinas de legumbres, de cereales y productos derivados del monte nativo. Iniciaron la actividad hace varios años, cuando la atención estaba en sus propias alacenas. Forman parte de redes de producción y de consumo en transición hacia la agroecología. Comprometidos con formas más saludables de producir y de comer, quienes integran Moliendas del Ambato, inauguraron el 2024 con una etapa diferente que incluyó, entre muchas cosas, la mudanza.

La sala estaba impecable. Olía a caramelo. “Estamos ajustando el horno, estuvimos tostando higos, anotando todo en este cuaderno, para ajustar los tiempos y las estimaciones de los manuales”, dijo Mercedes Cassina, una de las integrantes de la Cooperativa de trabajo Moliendas del Ambato Limitada, mientras señalaba el tostador rotativo de usos múltiples, una de las dos inversiones que les permitirá aumentar (en volumen), la producción actual.

Porque el horno es a los tostados, lo que el molino es a las harinas, las dos cosas, horno y molino, fueron el resultado de un trabajo colaborativo con una empresa santafesina (Tecknycampo) que adaptó el diseño del equipamiento, a las necesidades de la organización.

La maquinaria fue traída a Catamarca por sus responsables. La instalación y puesta a punto incluyó capacitaciones que sirvieron para ajustar y monitorear los procesos de elaboración optimizando, por ejemplo, el consumo de energía. “¿Me ves la cara?, estoy chocha, no podemos creer que esto esté acá”, siguió Mercedes (Kuki), en relación.

“Es hermoso venir a trabajar acá todos los días”

Sobre la Ruta 4, pasando la rotonda de entrada a La Estancita, está la nueva sala de elaboración. Alquilaron el lugar a la Congregación Franciscana el año pasado cuando, a través del Componente 2 del Programa Agro XXI, obtuvieron el financiamiento que les permitiría mejorar las condiciones de producción y elaboración de harinas y tostados, con el compromiso (medido en indicadores) de mejorar sus condiciones de trabajo.

La adaptación de las instalaciones llevó seis meses. La obra permitió reordenar el espacio a través de subdivisiones, refuncionalizar el depósito y los baños, acondicionar el predio para instalar los silos, delimitar el ámbito donde funcionaría el bar, cumplir con los requisitos que permiten disponer de las habilitaciones y, ajustar la construcción de la imagen institucional.

Antes, la comercialización formal de los productos que elaboran había sido posible gracias al uso de la cocina comunitaria del Ministerio de Desarrollo Social. Para los emprendedores y emprendedoras del Valle Central, esas instalaciones son una oportunidad que permite ordenar los pasos vinculados a la elaboración de alimentos, en función de las normativas sanitarias vigentes. “Para Moliendas, contar con ese lugar fue fundamental. Pudimos crecer y ver qué necesitábamos para avanzar un poco más allá”, remarcó Nancy Alcaraz, secretaria de la Cooperativa.

Ahora, disponer de una sala nueva (que además es propia) permite reconocer ese camino para proyectarse diferente. El almacenamiento de todos los insumos está en el predio y, las subdivisiones por áreas (tostar, moler, envasar y comercializar), ordena los flujos de personas y cosas. La integración de la producción a la comercialización y, la necesidad de fijar metas más constantes de inserción regional, son algunas de las cosas que desvelan al grupo desde fines de diciembre.

El diseño y el uso de la página web se dirigen a ese lugar. Ramiro Argañaraz participó de esta tarea para que Cigali Contreras Alcaraz, una de las jóvenes integrantes de la Cooperativa, pueda continuar su administración dirigiendo contenido a las audiencias digitales. Desde el 15 de mayo, www.moliendas.ar incluye información de los productos que venden, de la Cooperativa, de la producción local y, de lo que entienden, son las formas más saludables de producir y comer.

“Para nosotros, la molienda es fundamental, necesitamos acomodarnos con los ingresos y las ventas, fueron meses de mucho trabajo, pero poca producción, nos ordenamos y seguimos. Por suerte tenemos granos, stock de mistol, chañar y algarroba. El horno funciona rebien, estamos aprendiendo a usarlo en todos los momentos, no sólo cuando está prendido; como cerrado conserva el calor, tenemos que ajustar eso para secar sin tostar. Ahora disponemos de un lugar en el que pueden trabajar seis personas por turno, es un montón”, puntualizó Augusto Pastore, presidente de la Cooperativa desde el año 2023 cuando, por gestiones del ahora nockeado Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, obtuvieron la matrícula.

Las y los integrantes de Moliendas remarcan todo el tiempo, “es hermoso venir a trabajar acá todos los días”. El paisaje no es menor. Una postal. Montañas, árboles y el río cerca. La entrevista que hicimos para redactar estas líneas fue en el predio del camping. Mientras revisábamos todo lo que habían avanzado, sobrevolaba el proyecto de poner en funcionamiento el bar. Estaban probando la máquina de café, me sirvieron un tostado de higo con leche, espeso, con una dulzura suave. No agregué azúcar, les dije que me encantó (porque me encantó) y seguimos la charla.

Texto: Colaboración especial para Revista Express

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