viernes 3 de abril de 2026

Habitamos suelo Coronado

Enterado el presbítero Fray Bernardino Orellana sobre un breve apostólico del Papa León XIII con fecha del 1 de octubre de 1886 sobre la futura coronación de la Virgen de Luján, pensó para sí que la morenita del Valle debía tener también los honores de una reina. Fue cuando se avecinaban los doscientos años de su segunda jura como Patrona de Catamarca, iniciada en 1688.

El fraile franciscano escribió en 1887 el libro “Ramillete Histórico de los milagros de la Virgen del Valle”, lo que impulsó a que el pueblo catamarqueño se entusiasmara no sólo con la festividad de su tercera jura, sino también con la idea de su Coronación.

Para ello, el vicario foráneo José Facundo Segura convoca la realización de una Pro-Comisión organizadora del Centenario con la idea de que esta proyectara también una posible Coronación de la imagen. Así se envía la solicitud de ambas actividades al Vicario Capitular de la Diócesis de Salta, monseñor Pablo Padilla y Bárcena, que recibió con regocijo la idea.

Pasado el tiempo se reunieron en la Capital provincial los referentes sociales y religiosos de cada departamento en una Asamblea Oficial, donde se pusieron de acuerdo a los pasos a seguir sobre una futura Coronación de la Virgen. Para ello se eligió como representante de la misma al propulsor de esta idea, que había sido Fray Bernardino Orellana, quien debería viajar al Vaticano. Llevaba varias comisiones: primero obtener el Decreto de Coronación, luego buscar una comunidad religiosa que se haga cargo de la educación en el Seminario, pues la planta baja estaba en sus últimas etapas de su construcción.

El 19 de agosto de 1889 Bernardino Orellana salió del puerto Buenos Aires en el vapor “Antonio López”, junto con un traductor. En el viaje se encontró con el M.R.P provincial Fr. José R. Quiroga, llegaron al Puerto de Cádiz, en España, y desde allí seguiría su viaje hacia Roma. Estando en Europa solicitó la ayuda a la Curia General de su Orden y el R.P Andrés Lupori, Procurador General de la Orden lo ayudó con toda la documentación y folletería para presentar en Roma, como los pedidos del prelado de la Diócesis de Salta y de los fieles de Catamarca, los Cardenales, Prefectos y otros que debían intervenir en el proceso de la Coronación; los materiales que escribió en 1887 sobre la Virgen: “Ramillete Histórico”, “Coronilla Maternal” y el “Centenario” (12 ejemplares de cada uno), y junto con ellos el documento del último milagro de la Virgen sobre la resurrección de Mercedita Méndez en 1885.

El 26 de octubre de 1889 el R.P Lupori le entregó a Bernardino Orellana el Decreto de Coronación por parte del “Capitulo Vaticano” formalizado por el Papa León XIII, por lo cual, enterado el Vicario Capitular de la Diócesis de Salta, Padilla y Bárcena, propuso su coronación para el 16 de diciembre de 1890 del siguiente año. Tenido ya el Decreto, otra Comisión del Vaticano (La Sagrada Congregación y Ritos) debían tratar el expediente de solicitud de aprobación para la Misa y oficios propios de la Virgen del Valle. Estos llevaron demasiado tiempo: Fray Orellana tuvo que contratar a un abogado de oficio que gestionara ante la Santa Sede los ritos faltantes de sancionar y pasaron 11 meses para que el 23 de agosto de 1890, La Sagrada Congregación y Ritos aprobara el pedido.

Orellana no pudo conseguir en Italia la impresión de imágenes, medallas y la corona para la madre morenita, por lo cual viajó a Francia. El 20 de agosto de 1890 envió con los Frailes Concepcionistas tres mil ejemplares del libro “Rústico Devoto”, misma cantidad del “Cirio Angelical”, más 10 estampas con oraciones, además de la corona y miles de medallas acuñadas en Lyon, Francia, con la fecha ‘16 de diciembre de 1890’ día elegido para la Coronación en Catamarca.

Para sorpresa de Fray Orellana, el 2 de octubre de 1890 el Vicario Capitular de la Diócesis de Salta había cambiado la fecha de la Coronación para el segundo domingo de Pascua de 1891. Esto ocasionó nuevos gastos en reimprimir medallas con la fecha 12 de abril de 1891, e imprimir la misa y oficio del tiempo pascual para el clero secular.

El presbítero Orellana fue elegido en Roma como “Definidor General” de su Orden Franciscana, cumpliendo una nueva misión por un periodo de seis años, por lo cual no pudo estar presente en la Coronación. En 2024, tras su exhaustiva y gloriosa gestión, vivimos la dulce celebración de los 133 años desde que el Obispo Monseñor Padilla y Bárcena subió las gradas ubicadas en el Paseo Navarro, donde estaba la Virgen con su hermoso manto confeccionado por la señorita Corina Cobarrubias, colocándole su Corona y desatando la euforia popular acompañada con 21 cañonazos en su honor.

Texto y Fotos: Claudio Benjamín Balsa

Investigador Independiente

Muestra

El Archivo Histórico y la Secretaría de Cultura de Andalgalá organizaron una muestra por los 133 años de la Coronación de la Virgen del Valle, con la exposición de medallas, cuadros, libros, recortes periodísticos y otras piezas históricas. Se realizó del 11 al 13 de abril en la Biblioteca Popular Sarmiento.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar