La prestigiosa pintora participó de la muestra “Mujeres destacadas” en el Congreso de la Nación con “su mundo de colores”.
Con motivo de conmemorarse el Día de la Mujer, la diputada Silvana Ginocchio invitó a Celeste Moya, reconocida pintora catamarqueña, a exponer su trabajo en el Congreso de la Nación, en el marco de la muestra “Mujeres destacadas”. La muestra individual de la artista catamarqueña se llamó “Celeste y su mundo de colores”.
Con su voz calma y sin prisa, en una charla con Revista Express comentó sobre esta nueva muestra. Contó que en febrero, “Mujeres destacadas” llevó a cabo la muestra fotográfica “Jueves de Comadres”, en el marco de la séptima edición de “Carnaval Federal”, en la Cámara de Diputados de la Nación. Esta invitación también vino de parte de la legisladora Ginocchio.
Para Celeste, mostrar “su mundo de colores” en ese lugar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la hizo muy feliz. Se sintió muy complacida por “poder exponer en el Congreso, un lugar tan emblemático e importante para los argentinos. Es muy importante para mi carrera”.
Celeste recordó que a lo largo de su trayectoria artística tuvo la oportunidad de participar en innumerables muestras, tanto en la provincia como en otros lugares. Por año, estimó, suele participar en cuatro o cinco exposiciones como invitada. “Tengo la suerte de ser invitada por colegas y por gente que conozco”, expresó.
Con la posibilidad de mostrar su trabajo en otros lugares, Celeste se considera una representante de Catamarca. “En otras provincias, destaqué que soy representante de mi querida Catamarca, con mucho orgullo. En cada obra, hay algo de Catamarca”, aseguró.
En esta oportunidad, Celeste expuso 14 pinturas, entre paisajes y un retrato. Para la artista, esta exposición fue una ocasión especial para mostrar una nueva etapa de su carrera. “Son acuarelas”, contó. A la vez, recordó que desde el taller de la Universidad Nacional de Catamarca empezó a pintar con óleos, cuando tenía 19 años. Desde hace 25 años se dedica a la pintura.
“Hace tres años cambié la técnica. En pandemia conocí a un profesor de Buenos Aires. Empecé con cursos virtuales, perfeccionando cada día”, comentó.
Pinceladas de vida
En la vida de Celeste, la pintura representa una pasión. “Me dio mucho crecimiento como persona. Sobre mi carrera siempre comento que soy de El Rodeo. Desde los 19, vivo en la Capital. De un pueblo pasé a la Capital. Fue un paso muy grande y me abrió muchas puertas. Desde que comencé, viajé por todo el país”, contó.
Su talento y dedicación le abrieron una puerta en la Asociación Pintores con la Boca y el Pie, cuya sede se encuentra en Suiza. Por contrato, Celeste cada tres años debe enviar pinturas. Su trabajo, como el de otros colegas, son reproducidas en tarjetas. Es decir, una partecita de Celeste, la reconocida artista catamarqueña, se encuentra en distintas partes del mundo.
Con sus pinceladas, pinta paisajes, la Catedral de Nuestra Señora del Valle, El Rodeo y Las Juntas; estos suelen ser los más frecuentes. Ahora, también pinta al mar. “Me gusta mucho el tema del mar. Conozco el mar. Cuando empecé a pintar, a los 19 años, me hicieron una nota en la Televisión Pública –el viejo ATC-, con Juan Alberto Badía. Me regalaron un viaje a Mar del Plata y conocí el mar”, recordó.
Así, conoció al mar y a Badía. Luego, pudo volver a pasar algunas vacaciones por sus propios medios.
En cuanto a técnicas, indicó que trabajó con óleos desde el principio de su carrera. También pintó con otras técnicas, como pasteles al óleo, lápiz y grafito.
“Desde la pandemia me interesó la acuarela. Me enamoró la acuarela. Es difícil de manejarla, pero con práctica se mejora. Es como trabajar con manchas. Hay que dejarse llevar por el agua, la pintura y la mancha. La acuarela es así; el acrílico y el óleo se puede manejar. Con la acuarela, no tiene que ser todo perfecto”, expresó.
Este año empezó con viajes. Ya estuvo en la Casa de Catamarca, en Buenos Aires. En la ocasión, le ofrecieron volver en junio, para exponer y dictar talleres. También tiene previsto realizar una exposición en Chaco y en la Fiesta del Poncho.
Sin límites
Celeste es un ejemplo: cuando hay perseverancia, siempre se puede llegar lejos. Aseguró que jamás se sintió limitada. “Mi familia me dio la libertad de hacer muchas cosas; son el apoyo. Estoy en pareja desde hace 13 años. El apoyo de la familia y de la pareja es muy importante. Pude llegar a los lugares que llegué con el arte y con este apoyo. Siempre estoy abierta a todas las invitaciones que me lleguen. Con la Asociación, mis pinturas van a Suiza y se reproducen en tarjetas. Lo importante es que mi arte llegue lo más lejos posible. El secreto de todo es la constancia de seguir adelante, más allá de lo complicado que sea la vida. Hoy en día, hay que ponerse metas y seguir adelante. Con esfuerzo todo llega y tiene un sentido al final. No hay que dejarse caer por los obstáculos”, consideró. Con estas palabras, dejó en claro que se puede llegar lejos. Ella lo hace con pinceles, colores y un gran talento.
Superación personal
Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie se dedica a la venta de tarjetas de navidad y de primavera, calendarios, libros, agendas, papel de regalo, láminas o puzzles, entre otros productos. Todos estos artículos se hacen a partir de las reproducciones de la obra de artistas que debido a su discapacidad física, ya sea por enfermedades o por accidentes, no pueden utilizar sus manos y pintan con la boca o con el pie.
Su afán de superación les lleva a hacer un esfuerzo por mejorar la técnica y calidad de sus cuadros, por lo que comprando sus artículos, no sólo les ofrece su apoyo económico, sino también su reconocimiento, que les anima a superarse día a día y les hace sentir orgullosos de vivir de su trabajo.
Los orígenes de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie en España (APBP), se remontan al año 1957, cuando el pintor Erich Stegmann y un pequeño grupo de artistas con discapacidad de ocho países europeos, crearon una asociación de autoayuda.
Fotos: Ariel Pacheco
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Las redes sociales también son una exposición para apreciar su trabajo.