Un guiso abundante y reconfortante que se originó en Argentina, aunque también es muy popular en otros países de América Latina, como Uruguay y Chile.
Este plato se caracteriza por combinar una variedad de ingredientes frescos y coloridos, cocidos a fuego lento para crear una mezcla sabrosa y sustanciosa. La carbonada es ideal para los días fríos, ya que su calidez y sabor reconfortante te envolverán en una sensación de hogar y bienestar.
- En una olla grande, calentar un poco de aceite vegetal a fuego medio-alto. Agregar la carne de ternera cortada en cubos y cocinar hasta que esté dorada por todos lados. Retirar la carne de la olla y reservar.
- En la misma olla, agregar un poco más de aceite si es necesario y añadir las cebollas y el ajo. Sofreír hasta que estén tiernos y translúcidos.
- Añadir las zanahorias, las papas, la calabaza, el maíz y el pimiento rojo a la olla. Remover todo junto durante unos minutos para que se mezclen los sabores.
- Regresar la carne de ternera a la olla y mezclar bien con las verduras.
- Agregar los tomates picados, las hojas de laurel, el tomillo, el caldo de carne (o agua) y sazonar con sal y pimienta a gusto.
- Reducir el fuego a medio-bajo, cubrir la olla y dejar que la carbonada se cocine a fuego lento durante aproximadamente una hora o hasta que las verduras y la carne estén tiernas.
- Remover las hojas de laurel antes de servir.
- Servir la carbonada caliente en platos hondos y a disfrutar con un poco de pan crujiente.
Tips
- Para que la carbonada criolla quede más jugosa, agregar 1/2 taza de crema de leche al final de la cocción.
- Se puede agregar otros ingredientes a la carbonada criolla, como champiñones, cebolla de verdeo o chorizo.
- Para una versión vegetariana, reemplazar la carne por una mezcla de verduras, como calabacín o champiñones.